jueves, 21 de enero de 2010

Murió Daniel Bensaïd por www.litci.org


El pasado día 12 de enero de 2010, en París, murió Daniel Bensaïd. Nacido el 25 de marzo de 1946, en Toulouse, Bensaïd fue un destacado militante y dirigente político. Su militancia se inició en el movimiento estudiantil, a finales de los años 60, cuando estudiaba en la Universidad de París (Nanterre). Ahí fue uno de los principales activistas que emergió de las fuertes luchas de Mayo de 68.

Bensaïd comenzó a militar en la Juventud Comunista Revolucionaria (JCR) y se destacó durante las luchas de Mayo de 68 como uno de los jóvenes más brillantes entre los varios centenares de militantes que, durante aquel periodo, adhirieron al trotskismo, en Francia, haciendo que la sección francesa de la IV Internacional tuviese un salto importante en su crecimiento y se volviese una referencia en el país y en la vanguardia a nivel internacional.

Bensaïd fue también parte de una generación de jóvenes y antiguos militantes trotskistas europeos que, impactados con las luchas latinoamericanas y, en especial, con las acciones espectaculares de los grupos guerrilleros, intentaron transformar una táctica -la guerrilla- en una estrategia, habiendo, por ello, capitulado, durante largos años, a la política de estos grupos guerrilleros. Los debates sobre este tema fueron una de las polémicas más importantes que mantuvimos, durante ese periodo, con la corriente interna en la que se organizaba Bensaid, en el marco de la IV Internacional.

En 1969, la [JCR] se unificó con el Partido Comunista Internacionalista (PCI) y surgió la Liga Comunista, en la que Bensaïd integra el Bureau Político, y que, posteriormente, se volverá la Liga Comunista Revolucionaria (LCR).

Daniel Bensaïd no fue sólo uno de los dirigentes más destacados de la sección francesa de la IV Internacional. Teniendo en cuenta sus capacidades y el lugar que ocupaba en una de las principales secciones de la IV, Bensaïd se transformó también en un importante dirigente de la IV Internacional, habiendo escrito varios textos de elaboración sobre diversos temas, y siendo, durante varios años, responsable por la atención a América Latina.

Más recientemente, Bensaïd fue un importante impulsor del giro del Secretariado Unificado de la IV Internacional (conocido en el movimiento trotsquista como "el SU") para la construcción de partidos anticapitalistas. Ha sido fundador del NPA (Nouveau Partí Anticapitaliste), en Francia, y uno de los dirigentes del SU que más escribió y teorizó sobre la construcción de este tipo de partidos como un proyecto estratégico.

En sus tareas políticas, Bensaïd era un dirigente inteligente, un orador envolvente y determinado que no tenía miedo de enfrentar una platea que discordase de sus opiniones, utilizando sus argumentos para intentar ganar a los oyentes para sus ideas.

Históricamente, la corriente que hoy se organiza en la LIT-CI tuvo varias polémicas sobre políticas y sobre estrategia revolucionaria con Bensaïd y su corriente dentro de la IV Internacional (el [SU). A pesar de estas diferencias, mantuvimos, durante largos años, el proyecto en común de la necesidad de la revolución socialista y la construcción de partidos revolucionarios para la toma del poder por la clase trabajadora a nivel mundial.

En las últimas décadas, sin embargo, nuestras diferencias con Bensaïd y la corriente que dirigía dieron un salto cualitativo. Esa corriente abandonó la politica de construir partidos revolucionarios, a nivel nacional e internacional (tal como la mayoría de la antigua izquierda revolucionaría, e incluso del trotsquismo), y pasó a defender la construcción de partidos de otro tipo (los llamados partidos anticapitalistas).

En estos partidos, se unen revolucionarios y "reformistas honestas", bajo un programa donde está ausente la lucha revolucionaria por el derrocamiento del capitalismo: sería suficiente, sólo a través de reformas, combatir los aspectos más bárbaros y salvajes del capitalismo. Así, abandonaron la perspectiva revolucionaria de la toma del poder por la clase trabajadora. Es decir, el proyecto que originó la fundación de la IV Internacional. Por eso, contra las posiciones de Bensaïd y del SU, hemos trabado batallas políticas sobre el proyecto estratégico que hoy es necesario para acabar con el capitalismo.

A pesar de estas diferencias políticas estratégicas, podemos decir que Bensaïd no se corrompió metodológicamente, a diferencia de otros dirigentes que al abandonar políticamente la estrategia revolucionaria, cayeron en un degeneración moral, y recurrían a la calumnias, robos, machismo, etc., como instrumentos "políticos".

Por la firmeza y honestidad con que Bensaid defendió sus ideas, él se transformó en un militante y dirigente político que supo ganar el respeto de quien compartía sus ideas, pero también de aquellos que, como nosotros, siempre las combatimos.

martes, 19 de enero de 2010

URGENTE Solidaridad de los trabajadores de todo el mundo con el pueblo haitiano

Publicación de la Liga Internacional de los Trabajadores -
Cuarta Internacional.
Nueva época. Núm. 155
Diciembre de 2010


Una catástrofe natural de proporciones gigantescas. ..



El día 12 de enero, un violento terremoto azotó Haití. El terremoto tuvo su epicentro a pocos kilómetros de su capital, Puerto Príncipe, donde vive un cuarto de la población del país, y provocó una terrible catástrofe. En este momento, se calcula que existen ya cerca de 200 mil muertos, es decir, 2% de la población haitiana, de aproximadamente 10 millones de habitantes. La Cruz Roja estima que casi 3 millones de personas están heridas o sin vivienda. Estamos, por lo tanto, ante una tragedia humana gigantesca.



...en un de los países más pobres del mundo



Esta catástrofe natural de dimensiones atemorizadoras, que sería destructora en cualquier parte, ocurrió en uno de los países más pobres del mundo. Ya antes del terremoto, 80% de los haitianos vivían por debajo de la línea de pobreza. Más de 70% de la población vivía con menos de 2 dólares por día, y 56% con menos de 1 dólar. Un tercio de la población dependía de ayuda alimentaria para sobrevivir. Sólo 30% de los haitianos tenían acceso a la red pública de salud.

En este contexto, los efectos del terremoto se vuelven aún más devastadores. Según ingenieros y arquitectos que ya trabajaron en Haití, citados por el periódico Folha de São Paulo, la mala calidad de las construcciones, debido a la falta de materiales adecuados y a las prácticas incorrectas de construcción, agravaron todavía más la fragilidad de las casas y los edificios. Después del terremoto falta lo más básico: agua, luz, comida y un mínimo de asistencia médica. Los servicios de rescate son casi inexistentes y no hay sistema de salud para tratar a los heridos y proporcionar medicamentos y atención básica de urgencias, lo que hace que muchos acaben muriendo. A la vez, la falta de cualquier infraestructura mínima hace con que los muertos se acumulen en las carreteras y calles, agravando el riesgo de una epidemia. Los pocos campamentos de refugiados son, en su mayoría, improvisados por la población, con tiendas de sábanas.



Haití: una historia de dos siglos de intensa explotación imperialista y cinco años de ocupación por las tropas de la ONU



La situación de extrema pobreza en Haití es producto de dos siglos de intensa explotación por diversas potencias imperialistas. El país fue escenario de la primera y única revolución victoriosa protagonizada por esclavos en el mundo y la primera revolución negra y anticolonial de América Latina. Entre 1791 y 1804, los esclavos haitianos trabaron diversas luchas contra la potencia colonial francesa, hasta que, en 1804, expulsaron a los franceses, tomaron el poder y alcanzaron la independencia. Desde entonces, Haití se volvió una amenaza para Francia y demás países imperialistas, así como para la elite esclavista que dominaba toda América Latina, y que intentaron por todos los medios aislar económicamente el país para sofocarlo. Desde los inicios del siglo XX, los haitianos sufrieron diversas invasiones imperialistas y dictaduras sangrientas.

Más recientemente, desde 2004, Haití fue ocupado por las fuerzas de la ONU, después de que los EE.UU. intervinieran militarmente para forzar la retirada del país del presidente Aristide. Actualmente, las fuerzas de ocupación de la ONU (Minustah) son dirigidas por Brasil, que ayuda así a los EE.UU. a mantener sus intereses en la región, aunque con una ocupación militar de cara más “amigable”, integrada por tropas argentinas, bolivianas, jordanas, entre otras.

El discurso oficial es que la presencia militar en Haití es necesaria para que el país no se vuelva un caos. Sin embargo, durante los últimos cinco años las condiciones de vida del pueblo haitiano no mejoraron: el salario mínimo, de aproximadamente 40 dólares, es el más bajo de América Latina. Las tropas de la Minustah están sirviendo no para ayudar a traer paz y mejoría social a Haiti sino, por el contrario, para garantizar los grandes lucros de las multinacionales de las principales potencias imperialistas, sobre todo de EE.UU., que obtiene grandes ganancias a costa de trabajo casi esclavo.

La reciente represión ejercida por las tropas contra los trabajadores que luchaban por un aumento del salario mínimo dejó muy claro el papel de la Minustah. En declaración reciente, su comandante, el general brasileño Floriano Peixoto Vieira Nieto, explicó que los proyectos ejecutados por los batallones de ingeniería del Ejército brasileño son realizados primordialmente con fines militares y no diplomáticos o civiles, lo que significa que los beneficios para la población son indirectos: “Cuando usted repara una carretera para que pase una tropa, para asegurar movilidad, ésta queda también para la utilización de la comunidad.”

El reciente terremoto, a diferencia de lo que dice la propaganda oficial, demuestra de la forma más explícita y cruel que cinco años de ocupación militar no sirvieron para dotar al país de más infraestructura o mejores condiciones de vida. Por el contrario, el desastre natural desnudó la catástrofe social que es la vida en Haiti.



La tragedia haitiana genera conmoción y solidaridad entre los pueblos del mundo entero



La tragedia humana provocada por el terremoto en Haití conmueve a los pueblos de todo el mundo. Personas de varios países están enviando dinero, comida, medicamentos y ropas, movilizándose para enviar ayuda y solidaridad al pueblo haitiano. Esa solidaridad humana internacional es un sentimiento más que justo y probablemente la única cosa positiva en toda esa catástrofe.

En realidad, toda la ayuda que llegue a Haití en este momento es fundamental para intentar salvar la vida de miles de sus pobladores. En ese sentido, tenemos que exigir de los gobiernos de todo el mundo que envíen recursos humanos y materiales de rescate, médicos, medicamentos, comida, agua potable porque, sin eso, miles de haitianos no conseguirán sobrevivir. En especial, exigirlo de los gobiernos de los países imperialistas, que a diario ganan fortunas inimaginables a costa del trabajo de los haitianos; y en particular Estados Unidos por su dominio del país y su proximidad geográfica, tiene que garantizar inmediatamente los recursos básicos para la población haitiana.



Una ayuda humanitaria que no llegó a la mayoría de la población afectada



A pesar de la conmoción internacional, la ayuda humanitaria que llegó hasta la fecha a Haití es casi insignificante, de cara a las necesidades. Mientras hablan de solidaridad, los mismos gobiernos que dieron 25 billones de dólares para los bancos en la crisis económica, ahora ofrecen 145 millones de dólares para Haití. En cinco años de ocupación militar, la ONU gastó 3.500 millones de dólares y ahora “ofrece” 10 millones de dólares para ayuda por el terremoto. A pesar de las miles de vidas en juego, delante de esta gigantesca catástrofe el imperialismo muestra su verdadera cara: todo para salvar los lucros millonarios de los bancos y sólo migajas para salvar las vidas del pueblo más pobre de América Latina.

La situación es alarmante, pues la mayoría de los expertos afirma que las personas soterradas difícilmente consiguen sobrevivir por más de tres días en esa situación. Según el diario español El País (15/1/2010): “La ayuda todavía no llegó a la mayoría de los residentes de Puerto Príncipe, que vagan por las calles fétidas, buscando desesperadamente agua, comida y ayuda médica”.

Incluso en este momento de emergencia, para poco está sirviendo la supuesta misión humanitaria de las tropas de la ONU en Haití, tanto como fuerza de apoyo para la población como de rescate o de auxilio médico. Según Folha de São Paulo: “los funcionarios de la ONU están concentrados en ayudarse a sí mismos, enfocando acciones de rescate en sus instalaciones y en el Hotel Montana, donde vivían los altos funcionarios. (…) La atención a los haitianos es sólo ocasional.”

Noticias recientes muestran que la ONU tenía toneladas de alimentos almacenados en Haití, pero que hasta la fecha no los había distribuido y ni siquiera había informado sobre su existencia. Fue necesario que la población descubriese el lugar de almacenamiento y tomase la iniciativa de apoderarse de los alimentos, a pesar de la ONU.

En realidad, delante de la tragedia que alcanza a todos los haitianos, independientemente de su clase, queda claro que la “ayuda humanitaria” de la ONU está priorizando a aquellos a quienes siempre sirvió: los más ricos.



Las hipocresías de una ayuda humanitaria controlada por los gobiernos imperialistas



En realidad, además de que la ayuda es totalmente insuficiente, la gran contradicción es que lo poco que llegó hasta ahora a Haití es controlado por los gobiernos imperialistas y sus instituciones, como la ONU. En ese sentido, esa ayuda es claramente hipócrita.

En primer lugar, los gobiernos que ahora se dicen muy conmovidos con la situación y prestos a ayudar son los mismos que vienen aprovechándose de Haití. La ayuda que pretenden dar es mínima delante de la que podrían dar y que ganaron con la explotación de mano de obra barata en Haití. Nótese que Bill Clinton y George Bush (que era presidente en la época en que los EE.UU. habían forzado el derrocamiento y el exilio de Aristide y habían promovido la ocupación de las tropas de la ONU) son los que van a comandar la comisión de la Casa Blanca que coordinará los esfuerzos de rescate y ayuda a Haití.

Pero lo peor es que los gobiernos imperialistas y los que mantienen la ocupación de Haití están aprovechando la tragedia y la crisis social devenida de ella para, en nombre de la ayuda humanitaria, reforzar la ocupación y la represión en el país.

Debido a la tragedia, para gran parte de la población la vida se redujo sólo a la búsqueda por la supervivencia, y son normales los saqueos a supermercados destruidos por el terremoto, en busca de comida. Con el argumento de mantener la seguridad y evitar la criminalidad, los efectivos militares se preparan para “evitar” (leáse: reprimir) esas situaciones, ante una población que, con toda justicia, lucha por su vida.

Además, está creciendo la insatisfacció n de la población. Como relata el portavoz de la Minustah (Folha de São Paulo, 15/1/2010): “la precariedad de las condiciones de las fuerzas de seguridad y las carencias en la atención a la población están generando impaciencia en la población. ‘Ellos [los haitianos] están cada vez más irritados’.” Según las noticias dadas por diferentes periódicos, algunos haitianos habían empezado a apilar los cuerpos de las víctimas en las calles, lo que es una necesidad no cumplida por las fuerzas “humanitarias” , que puede ser entendida, a la vez, como protesta contra la demora en socorrer a la población afectada. Si la Minustah ya era la fuerza militar que reprimía estudiantes y trabajadores, ahora lo será aún más, aprovechándose de esta situación para aumentar su control sobre el país.



Estados Unidos pasa a comandar la ocupación militar



Sin embargo, a partir de ahora, además de la represión a los posibles levantamientos sociales, lo que está en juego es, sobre todo, quien controlará Haití y quien ganará con su reconstrucció n de aquí en adelante.

Por ello, junto con la “ayuda humanitaria”, el gobierno Obama envió un contingente militar que, de un momento para otro, puso a los EE.UU. como el principal país de la fuerza militar de ocupación, pasando por encima de la Minustah y sin preocuparse por “autorizaciones” de la ONU. Los norteamericanos ya anunciaron que enviarán 10.000 soldados, 2.200 de los cuales forman la famosa tropa de asalto de los “marines”: los fusileros navales.

Los EE.UU. mandaron el portaaviones “Carl Vissom”, cargado con 19 helicópteros. El destructor “Higgins” también se encuentra en la región y en breve deben llegar 3.500 soldados de la 82.a División Aerotransportada de Infantería del Ejército. En las próximas dos semanas deben llegar el crucero “Normandy” y la fragata “Underwood”, ambos equipados con misiles dirigidos. También irá el barco de asalto anfibio “Bataan”, acompañado de otras dos naves del grupo de asalto anfibio: el “Fort MacHenry” y el “Carter Vestíbulo”. Es decir, llegaron los verdaderos jefes de la ocupación militar y fue puesta en segundo plano la frágil Minustah.

El hecho de que el principal envío de personal de EE.UU. hacia Haití esté compuesto por soldados especializados para el combate militar y no por expertos en rescate, médicos o protección civil, deja bien claro que su objetivo es el control militar y no la ayuda humanitaria al pueblo haitiano.



El imperialismo quiere aprovechar la catástrofe para recolonizar definitivamente a Haití



El gobierno de EE.UU. se aprovecha de esta situación de crisis para tomar el control directo y total sobre Haití. Baste decir que fueron ellos quienes asumieron el control del aeropuerto de Puerto Príncipe y quienes dirigen todas las operaciones, sin consultar con Brasil, que hasta ahora comandaba las fuerzas de la ONU en el país.

Delante de la iniciativa unilateral de EE.UU., Francia, antigua metrópoli colonial que dominaba Haití, buscó también entrar en el juego. La propuesta de Sarkosy de realizar una Conferencia Internacional sobre Haití es la expresión de esa disputa entre los varios países imperialistas sobre quién pasará a controlar el país de aquí en más. Y esto queda explícito por el hecho de que el presidente haitiano u otro miembro cualquiera de su gobierno ni siquiera fueron invitados para esta Conferencia. Es decir, bajo el pretexto de la reconstrucció n se esconde un proyecto de transformar el país en una nueva colonia del imperialismo americano, mientras el imperialismo francés busca también garantizar su parte. Hasta Brasil, que en los últimos cinco años estuvo sirviendo al imperialismo al dirigir la ocupación militar, busca en este momento conseguir su parte en el reparto de los negocios de la reconstrucció n y del control futuro del país.

Frente a esto, el presidente haitiano, René Préval, está demostrando su papel de títere completo de EE.UU. Su agradecimiento público al gobierno de EE.UU. por el envío de las tropas, cruceros, etc., que llegan a Haiti para ocupar el país, es la expresión máxima de un presidente absolutamente servil al imperialismo, y que es todavía utilizado por Obama para colocarse como el gran humanitario, mientras se propone recolonizar definitivamente Haití.



¡Es necesario que la ayuda humanitaria sea controlada por las organizaciones populares y de trabajadores de Haití!



En este juego de fuerzas e intereses, quien queda en último plano es nuevamente el pueblo haitiano. La Minustah es una fuerza militar de seguridad y fracasó completamente cuando fue necesaria una verdadera ayuda humanitaria. Los gobiernos imperialistas están más preocupados en controlar militar y económicamente Haití para transformarlo en una colonia, que por la supervivencia del pueblo haitiano. El gobierno y las instituciones haitianas están ausentes y más preocupadas consigo mismas que con su pueblo. El presidente Préval, dejó eso claro cuando afirmó que la mayor prioridad es restablecer las comunicaciones, en particular entre los miembros del gobierno, en segundo lugar, la remoción de los destrozos para desobstruir las vías, y, en tercer lugar, el auxilio de combustibles para los coches del gobierno (Folha de São Paulo, 15/1/2010).

Además, sea bajo las manos de los gobiernos imperialistas o de los gobernantes haitianos, tal como aconteció en catástrofes naturales anteriores, lo más probable es que buena parte de la ayuda humanitaria quede perdida en medio de la corrupción y sea utilizada para garantizar el bienestar de los más ricos y no la vida de los más pobres.

Para salir definitivamente de esta situación de tragedia humana y social, los trabajadores sólo podrán contar consigo mismos, tomando su destino en sus propias manos. Algunos relatos que nos llegan a través de la prensa internacional muestran que ya hay indicios de esa conciencia, como los campos de refugiados auto-organizados o una operación de rescate en la universidad GOC (Group Olivier Collaborateur) hecha por los propios estudiantes y sus familiares.

Es por todo eso que creemos que la única solución es que el propio pueblo haitiano controle la ayuda humanitaria que llegue a su país. En caso contrario, toda la conmoción de los pueblos del mundo entero y sus esfuerzos para ayudar a los haitianos quedarán en buena parte perdidos o serán utilizados de forma indebida.



¡El pueblo haitiano necesita de agua, medicamentos y comida, no de fusiles, marines y represión!



¡Por una campaña internacional de solidaridad, promovida por los trabajadores y las organizaciones populares!



Si toda la ayuda humanitaria es bienvenida, consideramos que es fundamental que los sindicatos, las organizaciones estudiantiles y populares, las organizaciones de derechos humanos independientes de los gobiernos burgueses, recauden fondos que sean entregados directamente a las organizaciones populares haitianas.

La Coordinación Nacional de Luchas (Conlutas) en Brasil, junto con otras organizaciones obreras, ya tomó la iniciativa de hacer una campaña para recoger fondos y ayuda para llevar a los trabajadores y al pueblo haitiano. Es fundamental que esta iniciativa sea también emprendida por las organizaciones sindicales y populares de todos los países, de forma independiente de sus gobiernos.

La LIT-CI llama a todas las organizaciones de los trabajadores a realizar una campaña de solidaridad de la clase trabajadora de todo el mundo para la clase trabajadora y la población pobre de Haití. Esta campaña debe servir, en primer lugar, para ayudar al pueblo haitiano, pero también para reanudar la tradición de lucha obrera internacional y los fundamentales lazos de solidaridad entre la clase trabajadora del mundo entero.

Por último, la LIT-CI llama a que esa ayuda sea entregada a las organizaciones obreras y populares de Haití, por ejemplo Batay Ouvrière (BO), una de las principales organizaciones obreras del país, que desde el inicio se opuso a la ocupación militar hecha por la Minustah y que encabezó la reciente lucha por el aumento del salario mínimo. Es con el objetivo de entregar esa ayuda solidaria a la clase obrera y el pueblo pobre que nos proponemos organizar una delegación internacional a Haití.



ptparaguay@hotmail.com

info@ptparaguay.org www.ptparaguay.org

No al pago de la ilegítima y fraudulenta Deuda Externa.


Las organizaciones abajo firmantes convocamos a una movilización popular el viernes 22 de enero a las 17 horas desde la Plaza Congreso a la Plaza de Mayo con las siguientes consignas


No al pago de la ilegítima y fraudulenta Deuda Externa.


No a los pactos espurios del gobierno y la oposición para pagarle a los usureros internacionales y a sus socios locales.


Si a que los dineros del pueblo sean destinados a obras públicas, viviendas, trabajo, educación y salud.


Convocan:

Agrupación Peronista 26 de julio

APEL Asociación de Profesionales en lucha

CCC

Centro Cultural Alejandro Olmos

Convergencia de izquierda

Corriente Patriótica Revolucionaria

CTD Aníbal Veron

Foro Argentino de la Deuda Externa

FOS

Izquierda Socialista

MOP Mov de Organizaciones Peronistas de Quilmes y Florencio Varela

Mov sin Trabajo Teresa Vive

MPR Quebracho

MST

OLP

PCR

PO

Polo Obrero

Movimiento por un Pueblo Libre

Proyecto Nacional

PTS

Socialismo Latinoamericano


adhiere:


Agencia de Noticias John Reed

http://agenciadenoticasjohnreed.blogspot.com/


CONFERENCIA DE PRENSA

Los convocantes a la marcha realizaremos una conferencia de prensa el día miércoles 20 a las 11 en el Hotel Bauen


sábado, 16 de enero de 2010

Pedido de paradero


MARIA SOLEDAD RODAS
Desaparecida de Ciudad de Santa Fe, el 11 de enero de 2010.
Tiene 15 años,1.70cm de estatura, ojos marrones ,cabellos rojizos,tez blanca
Cualquier informacion:
0800-555-3348 Secretaria de Derechos Humanos de Santa Fe

--
Asociacion Civil Las Diversas
Espacio Feminista
Pers. Jur. Nº 0648
www.lasdiversas. blogspot. com

Ni Cristina Ni Redrado; No Pago de la Deuda Externa

Edición Especial:

www.convergenciadeizquierda.org

Plata para Salarios, Trabajo,
Vivienda, Salud y Educación

cliquear sobre la foto

22 de enero Todos/as a Plaza de Mayo por el NO PAGO DE LA DEUDA EXTERNA

No pagar la deuda eterna y luchar por la Segunda Independencia

Todos los gobiernos, desde 1983 a la fecha, tanto peronistas como radicales y “aliancistas”, le pagaron a los usureros internacionales la friolera de 200.000 millones de dólares, una suma con la cual se podría haber reconstruido el país varias veces. ¡Sin embargo, después de semejante saqueo la Argentina continúa debiendo casi la misma cantidad: cerca de 180.000 mil millones!

Esto significa que todos los presidentes, incluidos Néstor y Cristina Kirchner, han sido cómplices de una estafa gigantesca cuyo único objetivo ha sido aumentar el patrimonio de los grandes banqueros de New York y demás capitales imperialistas a costa del hambre, la destrucción de los recursos y la explotación de millones de trabajadores.

Sin embargo Cristina llegó aún más lejos que sus antecesores, porque después de crear un fondo con las reservas del Banco Central para garantizar el pago religioso de la deuda, declaró que esta “era legítima” y que “había que pagarla…”, ubicándose así a la derecha de sus propias declaraciones, ya que tiempo atrás sostenía que hacía falta investigarla.

Hasta hace poco el matrimonio presidencial, al igual que sus más íntimos allegados, reivindicaba el estudio realizado por Alejandro Olmos, quien después de 18 años de investigación concluyó que la inmensa mayoría de los “compromisos externos” eran fraudulentos.

En base a este análisis el juez Ballestero, que nada tiene de izquierdista, dictaminó en el año 2000 que la deuda había sido agigantada por la última dictadura militar como un mecanismo para someter al país…

El tema volvió a ubicarse en el tapete a partir de la negativa del presidente del Banco Central - Martín Redrado - a pagar vencimientos de la misma con fondos provenientes de las reservas de la institución que preside este ex funcionario menemista.

Redrado, que al igual que Cristina y la mayoría de la oposición de derecha está a favor de seguir pagando, sólo difiere con el gobierno en la necesidad de recurrir a las reservas, ya que propone utilizar los mecanismos más “clásicos”, o sea pedirle nuevos créditos a los usureros.


Los socialistas no acordamos con ninguno de estos funcionarios, cómplices del plan de ajuste y entrega que está transformando a la Argentina en un país cada vez más parecido a Haití después del terremoto. Afirmamos tajantemente que hay que cortar con la deuda y utilizar esos cuantiosos fondos para cubrir las necesidades insatisfechas de la mayoría de los trabajadores y el pueblo.

Estamos en contra de tocar las reservas o utilizar cualquier otro recurso para continuar pagando esa estafa que enriquece a pocos a costa del hambre y la desocupación de millones. En ese sentido resulta progresiva la propuesta del bloque de diputados encabezado por Pino Solanas, que se expresó a favor de la investigación de la legitimidad de la deuda.

Con dinero proveniente del no pago habría que poner en marcha un plan de obras públicas – controlado por comisiones obreras y populares – que le garantice el trabajo a millones y ponga en marcha la construcción de escuelas, caminos, hospitales y viviendas.

Hay que dejar de pagar para invertir en la salud y la educación pública y gratuita y para que se imponga un seguro de 2500 pesos para todos los desocupados hasta que consigan un nuevo empleo.

Llegó el momento de organizar un amplísimo movimiento que involucre a todos los sectores democráticos, nacionalistas y de izquierda que estén de acuerdo en luchar por el No Pago de la Deuda Externa.

En las fábricas, oficinas y empresas hay que hacer asambleas para instalar el tema y exigirle a las conducciones gremiales, tanto a las de la CGT y como a las del CTA que se pongan a la cabeza de esta lucha por la recuperación del patrimonio nacional.

En el aniversario del Bicentenario, en vez de crear fondos para mantener la dependencia con los imperialistas que continuarán saqueando el país y explotando a millones, hay que romper las cadenas y conquistar la Segunda Independencia Nacional, echando mano a los recursos que se roban los dueños del mundo para recuperar la soberanía perdida después de años de gobiernos entreguistas.

El acto realizado frente al Congreso por la CCC, MST, IS, Mario Cafiero, representantes del Proyecto Sur, el Foro de la Deuda, sectores del CTA y otros dirigentes y organizaciones, como así también la reunión que se organizó al otro día del mismo, donde se incorporaron otras organizaciones como el Partido Obrero, pueden ser el primer paso en el sentido de la construcción de este gran movimiento.


22 de enero

Todos a la marcha desde Congreso hacia Plaza de Mayo

Por el No Pago de la Deuda Externa


Distintas agrupaciones sociales, sindicales, políticas y personalidades acordamos en convocar una marcha para el próximo viernes 22 de enero – 17 horas – desde el

Congreso hacia la Plaza de Mayo.

El objetivo de esta acción es levantar una bandera opuesta a la que proponen el gobierno, Redrado y la mayoría de la oposición de derecha, quienes coinciden en seguir pagando esa monumental estafa denominada deuda externa.

Convergencia de Izquierda junto a la CCC, el MST, Proyecto Sur, Partido Obrero, Asambleas del Pueblo, Foro de la Deuda, Centro Cultural Alejandro Olmos, Partido Socialista de la Izquierda Nacional, Movimiento por un Pueblo Libre, Izquierda Socialista, etc. convocamos a los trabajadores y al pueblo a movilizarse ese día en base a las siguientes consignas:


No pago de la deuda externa, ilegítima y fraudulenta

No al pacto del gobierno y la oposición que quiere seguir pagando

Plata y recursos para salarios, trabajo, vivienda, salud y educación para todos

Por un plebiscito o consulta vinculante para que los trabajadores y el pueblo decidan si quieren o no continuar pagando la deuda externa


La cita de Convergencia de Izquierda es a partir de las 16.30 horas en la Plaza Congreso

CONVERGENCIA DE IZQUIERDA

Prensa: 1565860580

Solidaridad con el pueblo haitiano, devastado por el terremoto y la depredación capitalista

Solidaridad con el pueblo haitiano, devastado por el terremoto y la depredación capitalista
¡Fuera las tropas de ocupación del Minustah!

El pueblo de Haití está sufriendo una tragedia brutal, no solo por culpa del terremoto sino también porque este se abatió sobre un país devastado por el capitalismo, en el cual no hay bomberos ni servicios de rescate, los hospitales estaban destruidos antes del sismo y la mayoría de la población ni siquiera cuenta con trabajo.

La presencia de tropas extranjeras (Minustah) entre las cuales se encuentran cientos de soldados argentinos, no ha significado ningún tipo de avance económico y social, sino la imposición de una política de “paz social” impuesta mediante el miedo y la represión al servicio del mantenimiento de la esclavitud laboral y la dependencia.

Por culpa del gobierno haitiano y de las fuerzas de ocupación latinoamericanas que lo sostienen, es probable que mueran más habitantes por la falta de atención, el desamparo y las pestes que aquellos que fallecieron por el terremoto.

Los trabajadores debemos iniciar una campaña de solidaridad con el pueblo haitiano exigiendo a los gobiernos del continente que retiren las tropas y utilicen el presupuesto que tenían asignado para ese rubro a la humanitaria.

CONVERGENCIA DE IZQUIERDA

Prensa: 1565860580

viernes, 15 de enero de 2010

Nueva agresión salvaje contra delegado del nuevo sindicato de la construcción, el Sitraic de Lomas de Zamora




La patota de la UOCRA agredió salvajemente a otro delegado del nuevo sindicato de la construcción
En el día de ayer la patota de la UOCRA, aqctando las órdenes de su secretario general Gerardo Martínez, atacó violentamente a varios trabajadores de una obra de la empresa Gustavo Cosa en el centro de Lomas de Zamora. El delegado de la misma Walter Bravo, quien pertenece al Sitraic, tuvo que ser hospitalizado (en la Clínica Monte Grande) debido a las heridas producidas por los agresores.
José Tejeda, en nombre de la comisión directiva del Sindicato de los Trabajadores de la Construcción y Afines anunció que el sindicato, junto a decenas de personalidades y organizaciones sociales, políticas y defensoras de los derechos humanos realizará un acto de repudio a los atentados que vienen sufriendo los activistas del mismo en la primer semana de febrero.
El acto se hará en la Plaza de Lomas de Zamora y en el mismo se responsabilizará al intendente, las autoridades provinciales y nacionales correspondientes y al jefe de la policía del distrito por no garantizar la seguridad de los trabajadores de la construcción.
José Tejeda
Comisión Directiva Sitraic
1169791236

jueves, 14 de enero de 2010

Haití/ la solidaridad de clase es una tarea urgente [Conlutas]

El país es devastado por un terremoto, decenas de miles de muertos y heridos

La solidaridad de clase es una necesidad y una tarea urgente
Conlutas (Coordinación Nacional de Luchas)
Sao Paulo, 13-1-09
Traducción de Ernesto Herrera - Correspondencia de Prensa

Ayer (12) el pueblo haitiano sufrió con la destrucción que arrasó la capital del país.

Un terremoto de escala 7 devastó Haití. La magnitud puede se
r vista en fotos divulgadas por gran prensa. De acuerdo con el Centro de Estudios Geológicos de los Estados Unidos (USGS), el temblor ocurrió a las 16h53 horário local, 20h horário de Brasília. Devasto a la capital Puerto Príncipe, una de las principales ciudades afectadas. Hasta el momento no se sabe con precisión el número de víctimas. Según la Cruz Roja hasta 3 millones de personas fueron afectadas por el terremoto. Según especialistas, este es el mayor temblor de los últimos 200 años en el país.

La situación en los barrios más pobres es muy grave. Las comunicaciones fueron en gran parte interrumpidas. No hay luz eléctrica en algunas ciudades. Los haitianos buscan refugio en las embajadas destrunidas. Hay escombros por toda la capital, Puerto Príncipe, lo que impide la circulación de vehículos. La mayoría de los edificios se derrumbaron. Barracas y casas que eran construidas de forma precaria no resistieron el temblor. El principal hospital también colapsó, volviendo más complicado aún la atención de los heridos. El temblor causó incendios en algunas localidades, la universidad de Puerto Príncipe también fue afectada por el temblor, y hay personas bajo los escombros.

El mayor problema es la logística, la difucultad para llegar a los rescates. La devastación tomó cuenta de un país que ya sufre con la pobreza y no tiene condiciones para lidiar con grandes desastres. Las imágenes de prensa muestran a las personas en las cal
les, deseperadas y heridas.

La Conlutas manifesta su solidaridad al pueblo haitiano frente al desastre ocurrido en el día de ayer.
Por outro lado, no podemos dejar de exigir el fin inmediato de la ocupación por militares extranjeros, quienes también victimizan al pueblo haitiano. Exigimos al gobierno Lula que cancele el gasto de guerra que Brasil desarrolla para comandar la ocupación de Haití, y destine todos los recursos utilizados por la fuerza de ocupación, para la ayuda humanitaria tan necesaria en este momento.

La Conlutas entró en contacto co
n Batay Ouvriye y con otras organizaciones de Haití, para saber cuales medidas concretas pueden tomarse para ayudar al pueblo haitiano.
Estamos convocando a los sindicatos y organizaciones de trabajadores de nuestro país a que se movilicen, para obtener recursos que puedan ser enviados a las organizaciones de trabajadores de Haití, en un ejercicio concreto de solidaridad de clase.


Un país ocupado por fuerzas extranjeras y castigado por la pobreza


Redacción de Correspondencia de Prensa
En 2004, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una nueva invasión de Haití. Desde entonces, 7.031 "cascos azules" y 2.034 policías, apoyados por 488 funcionarios internacionales, controlan el país. Las tropas ocupantes de la "Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah) son comandadas por los generales de Lula, y están compuestas principalmente por Brasil, Uruguay, Chile, Argentina, Bolivia, Ecuador, Perú y Guatemala, entre otros. Brasil y Uruguay son los que tienen el mayor contingente de soldados.
El jefe de policía haitiano es un africano: Mamadou Moutanga Diallo, de la República de Guinea.
Cinco años después de la invasión, el pueblo haitiano sigue en la miseria más espantosa. La "intervención humanitaria" de la ONU solo ha traido más "estabilidad" para las empresas multinacionales que instalan fábricas maquiladoras en las zonas francas y explotan los recursos naturales. Para el pueblo pobre y trabajador ninguna mejora. La salud y la educación derruídas. La infraestructura civil colapsada. Cuando el pueblo protesta (lo que ocurre regularmente), le va peor: es brutalmente reprimido por los "cascos azules". Las organizaciones populares y humanitarias hablan de centenares de muertos, heridos y encarcelados.
Cuando las espeluznantes imágenes del terremoto empezaban a difundirse, "Resumen Latinoamericano" informaba de un nuevo asesinato político. Al salir de la Universidad, fue acribillado el escritor Jn. Anil Louis-Juste, autor de numerosas denuncias sobre la ocupación de la Minustah y defensor de la autodeterminación del pueblo haitiano.
En medio de toda la tragedia, CNN en español destacaba, por fin, una "noticia alentadora": el gobierno Obama decidió la "suspensión temporal" de la deportación de "inmigrantes ilegales" haitianos.
Radiografía desoladora
- Haití tiene algo más de 9 millones de habitantes.
- Más de la mitad de la población es rural. El 95% son negros, y el resto, mulatos y blancos.
- Las lenguas oficiales son el francés y el creole. Casi la mitad de la población de más de 15 años (el 47,1%) es analfabeta.
- El PBI nominal anual ronda los 7.000 millones de dólares. Corregido por lo que se denomina "paridad de poder adquisitivo", el PBI anual per cápita es el más bajo de América Latina (el siguiente es Nicaragua), y sólo supera a países de Africa y a Nepal.
- Las remesas (enviadas por haitianos residentes en el exterior, mayoritariamente en Nueva York y Miami), representan el 40% del PBI.

- Haití es uno de los países con peor distribución del ingreso en todo el mundo.
El 10% más pobre sólo recibe el 0,7%, mientras que el 10% más rico se lleva el 47,7%.
- El 80% de la población sobrevive por debajo de la línea de pobreza. Con un "ingreso" de menos de un dólar diario.
- Casi el 75% de las casas (de madera y lata) no tienen saneamiento.
- Menos del 40% de la población tiene acceso al agua potable.
- No existe servicio de recolección de basura.
- El 80% de la población está desempleada. El salario promedio no supera los 50 dólares mensuales.
-La tasa de mortalidad infantil es del 59,7 por mil nacidos vivos, la más alta de América y sólo superada por países africanos y algunos asiáticos.
- Sólo el 24% de los partos son atendidos por personal médico calificado.

- La expectativa de vida cayó de 52,6 años (2002), para 49,1 años (2005) . Es la más baja de América Latina y sólo superior a algunos países de Africa, Bangladesh, Laos y Afganistán.

- Con aproximadamente 120.000 infectados de VIH (el 2,2% de la población), es uno de los países con más problemas por el Sida.
- El país cuenta con apenas 108.000 líneas de telefonía fija.


boletín solidario de información
Correspondencia de Prensa
14 enero 2009
Colectivo Militante - Agenda Radical
Gaboto 1305 - Montevideo - Uruguay
redacción y suscripciones:
germain5@chasque.net

Declaração do PSTU sobre a tragédia no Haiti


Exigimos do governo brasileiro, que tanto fala em sua solidariedade ao povo haitiano, a retirada das tropas de ocupação e a utilização do dinheiro que seria gasto com elas em uma verdadeira ajuda humanitária.

Uma tragédia abalou profundamente o Haiti. O pior terremoto na história haitiana teve seu epicentro junto à capital do país, destruindo dois terços de Porto Príncipe. As primeiras estimativas falam em cem mil mortes. As cenas que começam a ser divulgadas dão conta de uma situação terrível, com mortos nas ruas e feridos sob os escombros sem atendimento.

Não há como não se emocionar com a situação haitiana. O povo negro do país mais pobre do continente se enfrenta com mais uma tragédia brutal. Mas não se pode atribuir às consequências em mortes e feridos somente à dimensão do terremoto. A grave tragédia da natureza veio se abater sobre um país devastado pelo capitalismo. O terremoto não teria as consequências sinistras caso o país se se encontrasse em outra situação social.

O desemprego no Haiti chega a 70 a 80% em Porto Príncipe. Os poucos empregados vivem com um salário mínimo de pouco mais de 115 reais. Não existe uma estrutura nacional de assistência médica real. Há pouquíssimos hospitais públicos em todo o país que não podem cumprir qualquer papel relevante na atual situação. Agora os poucos hospitais também estão destruídos. Tampouco existe algum serviço de bombeiros. Após o terremoto, depois de verem suas casas desabarem, os próprios sobreviventes é que tentavam resgatar aqueles que ficaram presos nos escombros. Os feridos se amontoam nas praças sem possibilidade de serem atendidos por alguém. Muitos esperam a morte.

A tragédia haitiana vai ser utilizada para defender a Minustah, as tropas da ONU lideradas por soldados brasileiros que mantém a ocupação militar do país há cinco anos. Nos próximos dias, muitos tentarão demonstrar a necessidade da Minustah neste momento. Mas o objetivo real das tropas não tem nada de humanitário. É assegurar a implantação do plano econômico neoliberal a serviço das multinacionais instaladas no país. Essas grandes empresas conseguem produzir têxteis a baixíssimo preço (graças aos salários miseráveis pagos) a poucos quilômetros dos Estados Unidos. Ou seja, pagando um salário ainda mais baixo que na China e bem mais próximo do mercado dos EUA.

Os fatos desmentem a propaganda capitalista a favor da Minustah. Não houve nenhuma melhora social em cinco anos de presença das tropas. A ocupação militar serviu para reprimir as mobilizações dos operários haitianos como em agosto de 2009, na greve dos trabalhadores têxteis por um salário mínimo de 200 gourdes (190 reais), que terminou com duas mortes. Serviu para reprimir os estudantes que se manifestavam contra as tropas e tiveram mais de vinte presos em novembro passado.

E agora, no momento do terremoto, os relatos dos sobreviventes mostram a ausência da Minustah, quando mais se precisa de uma real ação humanitária. A descrição de um grupo de estudantes brasileiros presente no Haiti é impressionante. “A situação está se complicando- descrevem - saindo às ruas em busca de água, o pessoal viu muitas pessoas feridas na rua, mortas, casas desabadas e pessoas retirando os escombros, além de briga por comida, saques, um tiroteio, e o pior, aparentemente, tudo isso sem a presença de nenhum tanque, carro ou oficial da ONU nesses primeiros momentos de pavor a população. Apenas soubemos que as tropas estavam removendo os escombros do Hotel Montana, um dos hotéis da alta classe, onde deveria estar personalidades da ONU.”

Existe uma enorme distância entre a solidariedade que os trabalhadores necessitam neste momento e a legitimação da ocupação militar no Haiti. Nós do PSTU, estivemos desde o início radicalmente contra a invasão, demonstrando seu caráter pró- imperialista. Neste momento em que a dor do povo haitiano comove todo o mundo, queremos afirmar nosso chamado à solidariedade com os trabalhadores e também o nosso mais absoluto repúdio à ocupação militar. Mais que nunca, somos contra a presença dessas tropas que só defendem o capital imperialista e se mostram inúteis quando a ação humanitária é necessária.

O PSTU defende que os operários, trabalhadores e estudantes de todo o mundo façam uma campanha de solidariedade aos trabalhadores haitianos, através dos sindicatos, recolhendo contribuições nas bases, para que possamos enviar ao movimento operário haitiano. A Conlutas e seus sindicatos já estão propondo uma campanha nesse sentido. Não confiamos no governo haitiano ou brasileiro ou na Minustah como “solidárias” ao povo. A ajuda poderá servir para sufocar a revolta hoje existente no povo haitiano, assim como se perder na gigantesca corrupção presente no país.

O imperialismo demonstra seu cinismo no Haiti. Enquanto falam em solidariedade, os mesmos governos que deram 25 trilhões de dólares para os bancos na crise econômica, agora oferecem 145 milhões de dólares ao Haiti. A ONU gastou nos cinco anos de ocupação militar do Haiti 3,5 bilhões de dólares e agora “oferece”10 milhões de dólares para a ajuda ao terremoto.

Exigimos do governo brasileiro, que tanto fala em sua solidariedade ao povo haitiano, a retirada das tropas de ocupação e utilização do dinheiro que seria gasto com elas em ajuda humanitária. O governo se comprometeu a enviar ridículos entre 10 a15 milhões de dólares de ajuda, quando gastou cerca de 600 milhões de dólares com as tropas até os dias de hoje.



Toda solidariedade ao povo haitiano!

Fora a Minustah e a ocupação militar do Haiti!


Exigimos do governo brasileiro a retirada das tropas do país e transformação de seus gastos em uma verdadeira ajuda humanitária!


PSTU, 13 de janeiro 2010

Se solicita el paradero del menor Raimondo Estefanía Aldana

El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Provincia de Santa Fe, solicita la más amplia colaboración de toda la ciudadaní­a a los fines de recabar información que aporten a la búsqueda.


Fecha Desaparición: 25 de diciembre de 2009

Edad: 13 años Sexo: Femenino Localidad: Rosario Provincia: Santa Fe

Tez: Blanca Cabellos: Negro Corto Ojos: Marrones Contextura: Delgada

Altura: 1.55 mts.

Peso: ---

Cualquier información dirigirse a la Secretarí­a de Derechos Humanos, o bien llamar al 0800-555-3348 las 24 horas.


--
Asociacion Civil Las Diversas
Espacio Feminista
Pers. Jur. Nº 0648
www.lasdiversas. blogspot. com

Video de la Movilización de la izquierda realizada el lunes 11 frente al Congreso Nacional en Buenos Aires para repudiar el pago de la deuda externa


Video con imágenes del acto contra la deuda externa realizado enfrente al congreso por la CCC, MST, IS, Convergencia de Izquierda, Mario Cafiero, el Foro de la Deuda y otras organizaciones. Luego del acto se realizó una reunión a la que se sumaron otras organizaciones, como Proyecto Sur y Partido Obrero, en donde se acordó marcha el próximo 22 a la Plaza de Mayo para exigir el NO Pago de la Deuda Externa, diferenciándonos además de los distintos sectores de la oposición de derecha, como Redrado o la UCR, que cuestionan al gobierno pero coinciden con la línea central que lleva adelante Cristina, que es la de pagarle a los usureros internacionales.

¿Hay que dejar de pagar la deuda para invertir en salud, vivienda, educación, salarios y trabajo!

Todos los gobiernos que se sucedieron desde el año 83 a la fecha - tanto peronistas como radicales - ya han pagado más de 200.000 millones de dólares en conceptos de deuda externa.

¡Sin embargo continuamos debiendo cerca de 180.000 mil millones! Esto significa que todos los presidentes, incluidos Néstor y Cristina, fueron cómplices de una estafa monumental perpetrada para aumentar las ganancias de los grandes banqueros internacionales y el FMI.

El tema de la deuda volvió a ubicarse en el tapete a partir de la negativa del presidente del Banco Central - Martín Redrado - a pagar vencimientos de la misma con fondos provenientes de las reservas de la institución que preside este ex funcionario menemista.

Redrado mantiene un acuerdo sustancial con Cristina y la mayoría de la oposición patronal, que está a favor de seguir pagando la deuda. Sólo está en contra de recurrir - en este momento - a las reservas. Lo que Redrado propone es pedir nuevos créditos… O sea ¡Endeudar más!

Los socialistas no acordamos con ninguno de estos funcionarios cómplices del saqueo imperialista que está liquidando los recursos naturales y sociales de nuestro país. Desde siempre dijimos que no hay que pagar la deuda externa y que con esos cuantiosos fondos hay que cubrir las necesidades insatisfechas de la mayoría de los trabajadores y el pueblo.

Estamos en contra de tocar las reservas y de continuar pagando esa fabulosa estafa que enriquece a pocos a costa del hambre y la desocupación de millones. Con el dinero de la deuda hay que poner en marcha un plan de obras públicas que de trabajo a millones, construyendo escuelas, caminos, hospitales y viviendas.


Proponemos dejar de pagar la deuda para invertir todo lo necesario en la salud y la educación pública y gratuita y para que se imponga un seguro de 2500 pesos para todos los desocupados hasta que consigan un nuevo empleo.

Repudiamos la decisión del gobierno de Cristina de recurrir a las reservas y de continuar pagándole a los usureros internacionales y llamamos a todos los sectores democráticos, nacionalistas y de izquierda a organizar juntos una gran movilización al Banco Central y a la Plaza de Mayo para defender la soberanía nacional.

www.convergenciadeizquierda.org