domingo, 17 de febrero de 2013

Petitorio reenviar: Campaña internacional contra los despidos en General Motors Argentina.

Enviamos direcciòn de  mail para mandar solidaridad: gmobrerosdespedidos@yahoo,com.ar


“Repudiamos los numerosos despidos selectivos en General Motors, que son una clara expresión de discriminación y persecución gremial y atentan contra la libertad sindical. Reclamamos a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que ha subsidiado a la multinacional con préstamos millonarios, destinados a la defensa de los puestos de trabajo, que intervenga para revertir estos arbitrarios despidos. En particular, reclamamos su intervención al gobernador provincial, Dr. Bonfatti y al Dr Hermes Binner que preside el Partido de gobierno de Santa Fe, en cuyo Ministerio se tramitan los despidos.”

Firma:
Organizacion :
Mail:

jueves, 24 de enero de 2013

Argentina: Despidos en la GM



MIGUEL VALLEJOS ES UN TRABAJADOR DE GENERALS MOTOR, PLANTA DE LA LOCALIDAD DE ALVEAR AL SUR DE LA PROVINCIA DE SANTA FE ARGENTINA. ESTE OPERARIO ESTUVO CON LICENCIA POR UNA LESION SUFRIDA, VALLEJOS ES DESPEDIDO TRAS SER PADRE EL 10 DE ENERO ULTIMO. ESTA ENTREVISTA A LOS DELEGADOS PRESENTES EN EL RECLAMO POR SU INCORPORACION ESTA A DISPOSICIÓN DE LA PRENSA .
EL RECLAMO SE REALIZO HOY 17 DE ENERO EN LA PUERTA 3 DE LA PLANTA DE GM ALVEAR.


  
DESPIDOS EN GENERALS MOTORS DE ARGENTINA NOTA DELEGADOS

Manifesto Internacional en defensa de los trabajadores de General Motors





MUNDO
Escrito por Sindicatos firmantes   
Jueves 24 de Enero de 2013
Nosotros, sindicalistas, activistas y trabajadores de ensambladoras de carros en Brasil, EE.UU., Colombia, Argentina, Alemania, España, Italia y Francia estamos, hoy, en un día de acción en repudio a los ataques que la multinacional, General Motors, ha aplicado a los trabajadores, alrededor del mundo.

Heemos percibido que GM ha realizado un amplio proceso de reestructuración mundial. Quieren que paguemos por una crisis que no fuimos nosotros quien la que creamos. Estos ataques resultan en mayor precariedad de las condiciones de trabajo, en la reducción y quita de derechos, en la rebaja salarial, en el cierre parcial o integral de unidades productivas y en miles de despidos por el mundo.

Lamentablemente, GM continúa profundizando ese proceso de reestructuración, como forma de ampliar sus ganancias. Para eso, la empresa está realizando ataques cada vez más duros contra los trabajadores.

En los EE.UU., ellos anunciaron que van a cerrar la planta de Michigan, en Grand Blanc. Estamos muy preocupados, con la consecuencia, de eso, para los trabajadores. GM viene, en los últimos años, acabando con puestos de trabajo y derechos, incluso en su propio país.

En Brasil, para los próximos días. La empresa quiere despedir a cerca de 1.800 trabajadores, con el claro objetivo de recortar a los salarios más altos, incluso después de aumentar sus ventas y recibir significativos incentivos fiscales de parte del gobierno brasileño.

En Argentina, se repite esa precarización de las condiciones de trabajo, agravada por fuertes ataques contra las organizaciones de base de los trabajadores y el despido de trabajadores con lesiones laborales.

En Colombia, los trabajadores son duramente explotados, resultando en cientos de accidentados, que la empresa despide sin asumir ningún compromiso social o garantía de empleo. También no se respeta el derecho de libertad de asociación sindical y las negociaciones colectivas.

En España, las condiciones de trabajo y de salud ocupacional están empeorando, con el aumento en el ritmo de trabajo y la falta de reconocimiento por parte de la empresa de los accidentes.

En Alemania, la planta de OPEL/GM Bochum quiere cerrar una importante unidad, recortando el trabajo de miles de trabajadores, que dedicaron su vida trabajando por el sustento de sus familias. En Eisenach, el turno de la noche fue cerrado y uno de los proveedores irá a cerrar y, por lo tanto, muchos empleos están en peligro en la ciudad.

En Glivice, Polonia, también el turno de la noche ha sido finalizado y los empleos están en peligro. En Ellesmere Port, Reino Unido, los trabajadores fueron chantajeados para congelar los salarios e introducir el trabajo flexible en los fines de semana. En Suecia, GM vende la empresa Saab a empresas chinas y la mayoría de los trabajadores están perdiendo el empleo.

En Aulnay-sous-Bois, la planta de PSA (Peugeot-Citroën), en Francia, se anunció el cierre de la planta, causando más de 3.000 despidos y los obreros están en huelga. Nos solidarizamos y declaramos apoyo a los obreros en huelga por la defensa de sus empleos.

También nos solidarizamos con los trabajadores de otros fabricantes de automóviles, que están sufriendo ataques, como de Ford, Chrysler, etc. Los trabajadores de FIAT y Ferrari, en Italia, están en resistencia contra los ataques e intentos de flexibilización de sus derechos.

Esa situación se repite en varias otras plantas de GM esparcidas por el mundo.

Semejante a lo que hacen otras ensambladoras, GM busca dividir a los trabajadores de un determinado país y, de la misma forma, trabajadores de países diferentes, amenazando cerrar plantas en caso que no acepten las condiciones de la empresa. El chantaje ha sido una importante arma de las ensambladoras para tratar colocar, a los trabajadores de una planta o de un país, contra trabajadores de otras plantas o países.

Hoy es posible que los trabajadores industriales internacionales se conviertan en una fuerza capaz de derrotar, hasta incluso, a grandes monopolios internacionales, como GM. Por lo tanto, debemos unirnos, paso a paso, por medio de la coordinación y la unidad de las luchas, alrededor del mundo.

El ritmo alucinante de trabajo de la empresa, que quiere producir más con menos trabajadores, hace que crezca a cada momento el número de obreros con dolencias profesionales, adquiridas en el trabajo, situación que la empresa trata de negar. Después, en muchos casos, la empresa despide a estos trabajadores, a pesar de la prohibición por ley, en varios países. Frente a esta situación, defendemos que el trabajo debe ser un medio de vida, no un causante de muertes y enfermedades.

Queremos mejores condiciones de salud y seguridad en las empresas GM y el fin de las persecuciones a los enfermos y/o víctimas de accidentes en el trabajo, así como la readmisión de aquellos que fueron despedidos.

Los trabajadores de GM tienen el derecho de organizarse para defender sus derechos pero, muchas veces, cuando lo hacen, sus sindicatos son perseguidos y, principalmente, su organización en el lugar de trabajo amenazada constantemente. Defendemos el amplio derecho de organización sindical y el respeto a las convenciones colectivas.

Hacemos un llamado a los trabajadores y sindicatos de todas las plantas de GM, del mundo, para unirnos y solidarizarnos unos con los otros, para defender nuestros intereses de clase.

En este sentido, defendemos:

1) No al cierre de plantas de GM, OPEL, PSA;

2) No a los despidos;

3) Estabilidad en el empleo, medida que debería ser apoyada por todos los gobiernos, especialmente aquellos que beneficiaron a las ensambladoras con fondos públicos;

4) Reducción de la jornada de trabajo sin reducción de salario;

5) No al trabajo precario y fin de la flexibilización de derechos;

6) Mejores condiciones de seguridad en el trabajo y fin del abuso a los trabajadores accidentados y lesionados;

5) Readmisión de los trabajadores lesionados de GM-Colombia, despedidos y apoyo a los miembros de la ASOTRECOL

Asumimos el compromiso de hacer, ampliamente, esta discusión en los lugares de trabajo y organizar esta campaña. Hacemos un llamado a las organizaciones, con representación en GM, a estar juntas con nosotros en esta lucha.

Por eso estamos aquí, en este día de acción global, demostrando al mundo que General Motors no puede irrespetar y someter a sus trabajadores a esta situación degradante, sea a través de despidos y/o de reducción de derechos y salarios.

Es por medio de nuestra unidad y solidaridad, que conseguiremos fortalecer nuestras luchas, nuestras reivindicaciones y nuestros derechos.

¡Es hora de luchar! ¡Vamos a luchar juntos(as)!

¡Contra los ataques globales de GM, globalizar la unidad y las luchas de los(as) trabajadores(as)!

23 de enero del 2013

Trabajadores de Brasil, EE.UU., Colombia, Argentina, Alemania, España, Italia y Francia
Traducción Laura Sánchez
Fuente: http://www.litci.org/inicio/newspaises/mundo/3683-manifesto-internacional-en-defensa-de-los-trabajadores-da-general-motors#.UQGYRtAPiOA.facebook

jueves, 17 de enero de 2013

ARGENTINA: NOTA A MIGUEL VALLEJOS TRABAJADOR DESPEDIDO GENERALS MOTOR




MIGUEL VALLEJOS ES UN TRABAJADOR DE GENERALS MOTOR, PLANTA DE LA LOCALIDAD DE ALVEAR AL SUR DE LA PROVINCIA DE SANTA FE ARGENTINA. ESTE OPERARIO ESTUVO CON LICENCIA POR UNA LESION SUFRIDA, VALLEJOS ES DESPEDIDO TRAS SER PADRE EL 10 DE ENERO ULTIMO. ESTA ENTREVISTA A LOS DELEGADOS PRESENTES EN EL RECLAMO POR SU INCORPORACION ESTA A DISPOSICIÓN DE LA PRENSA .
EL RECLAMO SE REALIZO HOY 17 DE ENERO EN LA PUERTA 3 DE LA PLANTA DE GM ALVEAR.

DESPIDOS EN GENERALS MOTORS DE ARGENTINA NOTA DELEGADOS ENERO 17/01/2013


domingo, 30 de diciembre de 2012

Declaración del PSTU: 2013: ANTE LA OFENSIVA DEL GOBIERNO Y LAS PATRONALES HAY QUE ENDURECER LA LUCHA!!!



ANTE LA OFENSIVA DEL GOBIERNO Y LAS PATRONALES HAY QUE ENDURECER LA LUCHA
Luego de los saqueos, los presos y 4 muertos, el gobierno redobla el ataque al conjunto de los trabajadores y el pueblo
La campaña del gobierno intentando buscar responsables fantasmas de los saqueos, la unidad de toda la oposición patronal, medios de comunicación y sectores burgueses acusando de delincuentes a quienes participaron de los saqueos, tiene un objetivo en común: esconder las verdaderas causas de los hechos y justificar la represión desatada con muertos y centenares de detenidos. Esa misma “alianza” ahora se prepara a nuevos ajustes contra el salario y las conquistas de los trabajadores, empezando por atacar el salario con la inflación y los techos a los aumentos salariales en paritarias.

¡Inmediata libertad a los presos del hambre, investigación y castigo a los responsables de las muertes y plan de emergencia contra el hambre ya!

Las razones de fondo que han desatado los saqueos tienen que ver con el aumento de las necesidades de los sectores más postergados, aquellos que ya no tienen para poner un plato de comida delante de su familia. El ajuste que viene llevando adelante el gobierno de Cristina está volviendo a sumergir en la miseria y la desesperación a grandes sectores de la población. Así como los que tienen trabajo ven caer el poder adquisitivo de sus salarios que son devorados por la inflación creciente y los tarifazos, los millones que no logran acceder siquiera a un salario y viven de la miseria de un plan social o de lo que pueden rescatar de asistencialismo, se ven imposibilitados de cubrir las necesidades mínimas para sus familias. Ésta es la verdadera razón que ha impulsado a miles a los saqueos ante una situación desesperante.
Mientras tanto el gobierno continúa favoreciendo a los verdaderos saqueadores de nuestras riquezas. Los miles de millones destinados al pago de la deuda externa y los bonistas, los entregados como subsidios a las empresas privatizadas, las ganancias millonarias de las multinacionales y las grandes empresas, el saqueo de nuestros recursos como el petróleo, minerales y hasta el agua de parte de empresas extranjeras, el robo de nuestro salario con la inflación; éste es el verdadero saqueo que está sucediendo en nuestro país con la más absoluta impunidad y la complicidad del gobierno y toda la oposición patronal. Éste es el saqueo que está sumergiendo a millones en el hambre, la miseria y la desocupación.
La respuesta del gobierno “nacional y popular” a la desesperación y el hambre ha sido vergonzosa por partida doble. Primero, acompañado por los medios de comunicación (desde 6,7 y 8 hasta Clarín) intentó instalar que eran delincuentes que solo querían robar plasmas y no necesitaban comida, con el objetivo de confundir y volcar la opinión pública contra los más necesitados. Siempre habrá algún “vivo” que se aprovecha de la situación, pero pretender generalizar esas avivadas es querer tapar el sol con las manos, esconder que la amplia mayoría solo buscaba poner algo en la mesa para sus familias arriesgando incluso la vida. En segundo lugar, intentó utilizar políticamente los saqueos y la miseria de miles para su combate político contra Moyano y otros sectores que no le responden con obediencia ciega. Desde luego nadie puede asegurar que haya sectores que dejen correr o incluso pretendan instigar este tipo de hechos, pero la masividad de los saqueos en Bariloche, Rosario o la zona norte del gran Buenos Aires solo pueden ser explicados por la situación de miseria antes descripta.
Pero el gobierno, apoyado por toda la oposición, ha intentado también dar un escarmiento a aquellos que ante la desesperación recurren a los saqueos. La confusa muerte de 4 personas y, fundamentalmente, los más de 500 detenidos (de los cuales siguen presos la gran mayoría), sobre quienes amenazan penas de entre 3 y 10 años de prisión, son un intento de dar una “lección” ante futuros hechos que se puedan provocar producto de los nuevos ajustes que prepara. Este gobierno, que se presenta como defensor de los Derechos Humanos, no solo no garantiza el derecho más básico a poder comer, sino que no duda un minuto en responder con más presos y acusar de delincuentes a aquellos que se ven obligados a acciones desesperadas por la necesidad. El mismo gobierno que garantiza impunidad a los verdaderos saqueadores, que esconde y protege a los corruptos como Boudou, recurre a la justicia que deja impunes a los secuestradores de Marita Veron y mafiosos de la trata, para encarcelar a los que saquean ante la desesperación por la miseria.

¡Libertad a los presos del hambre y plan de emergencia ya!

Desde el PSTU decimos con absoluta claridad: ¡no son delincuentes los más de 500 compañeros detenidos! Exigimos su inmediata liberación, así como la investigación sobre la responsabilidad de los muertos y el castigo a los responsables. Convocamos a todas las fuerzas democráticas, defensoras de los derechos humanos, a realizar una urgente campaña para lograr la liberación de los compañeros. La CGT Moyano y la CTA Micheli, que solo han respondido a las acusaciones del gobierno salvando su responsabilidad, no pueden seguir de brazos cruzados y deben ponerse al frente de esta campaña e incorporarla como parte de sus reclamos en un plan de lucha. Los organismos de DDHH, que en otros tiempos no dudaban en denunciar este tipo de avasallamientos, deben abandonar inmediatametente su actitud servil ante el gobierno, romper el silencio y sumarse a la campaña.
Al mismo tiempo debemos dar una respuesta inmediata al problema del hambre y la miseria de millones de argentinos sumidos en la pobreza. Hace falta un plan de emergencia que empiece por suspender de inmediato los pagos de la deuda externa y destinar ese dinero a un subsidio urgente equivalente a la canasta familiar a todas las familias sin trabajo, con prioridad a la madre sola con hijos, mientras se elabora un plan que garantice trabajo digno para todos. Nuestro país produce y exporta alimentos para 400 millones de habitantes, según el propio gobierno y las patronales del campo, mientras millones no cubren su dieta básica; hay que exigir que con esos alimentos se cubra de forma gratuita a todas las familias que pasen hambre. Hay que poner un impuesto de emergencia a todas las grandes fábricas lácteas, frigoríficos, aceiteras, fideeras, las que nos venden agua a un precio de oro, y al resto de las industrias alimenticias, a los grandes monopolios exportadores, a los bancos que se robaron los ahorros populares en el 2002 y ahora nos los vuelven a robar cobrando los bonos con ganancias fabulosas. Que se obligue a todas las cadenas de supermercados a entregar mercadería gratuita, con control de los trabajadores para que no haya “avivadas” y que la comida llegue a los que la necesitan.Con estas primeras medidas podríamos garantizar que todos los que hoy no llegan a fin de mes puedan comer.
La respuesta al hambre de muchos argentinos y a los saqueos por la miseria no pueden ser las campañas mediáticas para esconder la verdad, tampoco su utilización para las rencillas políticas de los políticos tradicionales y, mucho menos, la represión como lo viene haciendo el gobierno. La única respuesta posible es un plan de emergencia que empiece a dar respuesta a las verdaderas causas que han provocado y seguirán provocando la desesperación de millones sumergidos en la miseria y el hambre.

2013: hay que frenar el saqueo del gobierno

Los saqueos producidos por la desesperación ante el hambre que pasan amplios sectores de la población son la punta del iceberg de la situación que viven el conjunto de los trabajadores y sectores populares. El 2012 de ajuste K ha generado un aumento de las necesidades: la inflación galopante que hace perder como agua entre las manos el valor del salario (el salario promedio de los trabajadores en blanco apenas supera los $3000 mientras el valor de la canasta familiar es más del doble), los millones de trabajadores en negro o precarizados donde una inmensa mayoría son jóvenes sin perspectiva de futuro, el reciente aumento del 45% en el transporte en Capital y Buenos Aires, el aumento en las boletas del gas y la luz mientras decenas de barrios sufren apagones por falta de inversión de las empresas privatizadas a las cuales el gobierno sigue otorgando millonarios subsidios, el deterioro de la salud y la educación públicas, las amenazas y efectivización de despidos y suspensiones en las empresas, la entrega de nuestros recursos (como el reciente acuerdo con la yanqui Chevron para explotación de nuestro petróleo en el yacimiento de Vaca Muerta en Neuquén) y los miles de millones sacados a nuestros jubilados de los fondos del ANSES para pagar la deuda, son algunas de las medidas de ajuste contra los trabajadores y el pueblo que viene llevando adelante el gobierno de Cristina. Como dicen muchos compañeros “aún no es el 2001”, pero nos están llevando aceleradamente a una nueva crisis, con iguales o peores consecuencias que aquélla para los sectores populares.
De cara al próximo 2013 el gobierno ya anuncia más de lo mismo o, peor aún, una “profundización del modelo”, lo cual, traducido del doble discurso de los K, no es otra cosa que más ajuste. Por eso han presentado un presupuesto para el año entrante con menos fondos para salud, trabajo y educación, pero más para subsidios a las patronales y pago de la deuda externa. También han expresado el acuerdo entre el gobierno y las patronales de poner un techo muy inferior a la inflación a los aumentos salariales en las próximas paritarias, ¡preparan un nuevo saqueo a nuestro salario! Desde el gobierno pretenden que ningún acuerdo salarial supere el 20%, mientras la inflación real del año pasado y la proyectada para el próximo superan ampliamente ese porcentaje. Lo que están anunciando es un año donde van a continuar con los ajustes y el robo de nuestro sueldo para hacernos pagar la crisis a los trabajadores y el pueblo.
En el 2012 los trabajadores y sectores populares respondimos al ajuste enfrentándolo con la lucha, aún a pesar de los dirigentes traidores aliados del gobierno como los Yasky o los Caló, e incluso de aquellos que se dicen opositores como Moyano y Micheli pero no van a fondo en la lucha y pretenden colocarnos detrás de proyectos políticos patronales. La tenaz resistencia de los trabajadores impidió que el ajuste pudiera avanzar todo lo que el gobierno pretendía y hasta logró imponer el primer paro nacional contra el gobierno luego de más de una década, en las recordadas jornadas del 20N.

Redoblar la lucha y una salida de los trabajadores y el pueblo

Así como el gobierno se prepara a incrementar el ajuste, los trabajadores y el pueblo debemos prepararnos para salir a luchar con más fuerza en defensa de nuestros derechos. El año que finaliza de despide con paros y conflictos como el de los trabajadores bancarios, los aceiteros o el de los trabajadores de la educación de Neuquén y otros reclamos. El 2013 arrancará con las paritarias en la mayoría de los gremios.
Moyano y Micheli, que dejaron pasar todo el 2012 sin convocar a un verdadero plan de lucha, solo llamando a medidas aisladas, ahora nos dicen que todo deberá resolver en las próximas elecciones. Incluso algunos sectores de izquierda hacen girar toda su política alrededor de una supuesta “salida electoral”. Pero lo cierto es que aún hay mucho camino para recorrer antes de octubre. Porque el tarifazo en el transporte empieza a hacer efecto en los bolsillos de los trabajadores ahora mismo, porque la falta de inversiones que deja sin luz a cientos de miles hará su efecto durante todo el verano, porque aquellos que no tienen para poner un plato de comida en la mesa necesitan resolver el problema del hambre ahora, porque las discusiones entre las patronales y el gobierno pretendiendo poner techo al salario y los trabajadores intentando recuperar parte de lo que nos robaron serán antes de las elecciones, y lo mismo sucederá con el impuesto al salario, las asignaciones familiares y otros reclamos.
La gran tarea que debemos enfrentar los trabajadores en lo inmediato es endurecer nuestra pelea contra el ajuste del gobierno de Cristina. Para eso es necesario unificar el conjunto de los reclamos y organizar un plan de lucha en serio para lograrlos. Hay que exigir e imponer a las centrales sindicales que rompan su política de alianza con el gobierno o de ir detrás de otras variantes patronales, que abandonen la política de aislar las luchas llevando los reclamos de cada gremio negociando por separado y las medidas sin continuidad. Lo que necesitamos los trabajadores es unificar nuestras demandas en un pliego único de reivindicaciones y discutir un plan obrero y popular que sea una alternativa al ajuste de los K y de una salida a la crisis, planteando medidas de fondo imprescindibles, como el no pago de la fraudulenta deuda externa y la reestatización de los recursos naturales y las empresas privatizadas (terminando con los subsidios millonarios) bajo control de los trabajadores, la reapertura inmediata de las paritarias para lograr un salario mínimo que cubra la canasta familiar y se reajuste de acuerdo a la inflación real, la prohibición de despidos y suspensiones, pase a planta de los contratados,basta de discriminaciones a la mujer trabajadora: igual trabajo por igual salario y dar trabajo a todos los desocupados repartiendo las horas de trabajo sin afectar los salarios de los que están trabajando actualmente. Un plan de los trabajadores que dé respuesta a la crisis de la salud y la educación pública, el 82% móvil para todos nuestros jubilados. Un plan al servicio de los trabajadores y sectores populares que termine con el hambre y la miseria a la que son sometidos millones de argentinos.
Para frenar la ofensiva de ajuste K y lograr nuestros reclamos necesitamos un plan de lucha consecuente. Hay que exigir e imponer a la CGT-Moyano y la CTA-Micheli que se dejen de tibiezas y proyectos patronales y, empezando por rodear de solidaridad a los que ya están peleando, convoquen de inmediato a un paro nacional de 36 hs con movilización, convocando asambleas en todos los lugares de trabajo, independientemente de a qué central se pertenezca, para organizarlo en forma masiva y contundente, y discutir y decidir democráticamente entre todos los trabajadores con qué programa y qué plan de lucha salimos a pelear.
Desde el PSTU llamamos a todos los sectores combativos, a las fuerzas que integran el FIT y demás partidos de izquierda, a los sindicatos recuperados y comisiones internas antiburocráticas a poner todos nuestros esfuerzos y recursos para impulsar esta pelea fundamental. El 2013 será también un año electoral, y allí también deberemos expresar una alternativa que represente y esté encabezada por los mejores y más reconocidos luchadores. Pero las necesidades de los trabajadores y el pueblo no pueden esperar, es hora de endurecer la lucha contra el ajuste K. Así debemos empezar el 2013, manos a la obra.

PSTU
Partido Socialista de los Trabajadores Unificado
29-12-2012

lunes, 24 de diciembre de 2012

ARGENTINA: Y CON ESTOS SAQUEADORES AMIGOS DEL GOBIERNO QUE HACEMOS?


ARGENTINA:Y CON ESTOS SAQUEADORES QUE HACEMOS? 10 EMPRESAS DE LA ALIMENTACION CONTROLAN MAS DEL 90 % DEL MERCADO.


En el 2012, trabajadores de Europa fueron a la guerra contra la troika


Escrito por PSTU - Brasil
Jueves 20 de Diciembre de 2012 
No hay dudas de que la Europa del 2012 será un año inolvidable para los trabajadores de todo el continente. Si, por un lado, los gobiernos profundizaron los ataques contra los trabajadores, por medio de las medidas de “austeridad”, exigidas por la troika (Banco Europeo, Unión Europea y FMI), por otro, la clase trabajadora reaccionó de manera extraordinaria, con huelgas, paralizaciones y otras formas de lucha, que colocan la situación política del continente en otro nivel.

En medio de la lucha contra los ataques del capital, España y Grecia pueden ser considerados los polos más avanzados de la resistencia. En España, la situación se modificó después de la entrada en escena de los trabajadores mineros, que echaron mano de sus métodos de lucha, obligando a las centrales sindicales oficiales a ir más allá de lo que se proponían. Las escenas de la marcha de los mineros entrando en Madrid provocaron un profundo impacto en la población y en el conjunto de la clase trabajadora y, sin duda, fue un aliento para el desarrollo de las luchas en todo el continente.

Prueba de eso es que, después de la huelga minera, sucedieron dos grandes manifestaciones en la Península Ibérica: la del 15 de setiembre, en Lisboa; y la del 25 de setiembre, en Madrid.
En el caso de Portugal, la protesta obligó al gobierno de Passos Coelho a retroceder en su intento de aumentar la contribución de la previsión social de los trabajadores al mismo tiempo en que bajaba la de los empresarios.

En Madrid, el 25S (como quedó denominada la manifestación) se radicalizó a tal punto que miles rodearon el Congreso del país, como forma de presión para que los parlamentarios votasen contra un nuevo paquete de austeridad. También se realizaron huelgas, en particular del sector de transportes (Madrid y Barcelona), y manifestaciones diarias contra el recorte en los salarios de los servidores públicos. Como resultado, el país asiste a un importante proceso de reorganización sindical, con el fortalecimiento del sindicalismo alternativo.

En Grecia, la elección del gobierno de Antonis Samaras estuvo lejos de frenar la lucha. Después de las elecciones, Samaras anunció la aplicación de un nuevo memorándum de la troika, lo que reavivó inmediatamente las movilizaciones, ahora bajo la consigna de “¡Fuera Samaras!”.

Una movilización continental 
 
Pero, fue en el día 14 de noviembre (14N) que se dio la mayor demostración de que los trabajadores no van a aceptar los ataques de la troika. El 14N fue una jornada histórica, que combinó, simultáneamente, una huelga general conjunta en Portugal y en España, además de huelgas parciales en Italia y Grecia. En total, se realizaron manifestaciones y protestas en 25 países. Fue la primera respuesta en el ámbito internacional de la clase trabajadora contra los planes de la troika. También fue una demostración de rebelión de muchos sectores contra las direcciones oficiales de los sindicatos, que trataron de impedir la construcción de un día continental de lucha contra los planes de austeridad.

Por otro lado, el 14N también sirvió para impulsar muchas luchas en cada uno de estos países e, incluso, fortalecer aquellas que estaban más avanzadas. De ese modo, el 14N acabó sirviendo para disminuir las desigualdades de los procesos entre los países de Europa. Incluso, los países donde aún no ocurrieron grandes luchas y huelgas generales podrán experimentar, en el próximo período, otra coyuntura bien diferente, como es el caso de Francia y Bélgica.

Ataques contra los trabajadores en Francia
 

Aparentemente, Francia se encontraba distante de los peores efectos de la crisis. Sin embargo, una mirada más próxima muestra una realidad bien diferente. La balanza comercial del país (diferencia entre exportación e importación) va a cerrar el año con un déficit de 25 mil millones de euros. La transferencia de plantas industriales (deslocalización) del país continúa fuerte y la patronal está realizando una oleada de despidos, cuyo resultado es un índice de desempleo que llega al 10%.

En tanto eso sucede, el gobierno de Hollande, del Partido Socialista, trata de aplicar un programa de contrarreformas que pretende recortar 60 mil millones de euros del presupuesto en los próximos cinco años. Una de las exigencias de los capitalistas del país es la disminución de 30 mil millones de euros en las cargas sobre los salarios, además de otras medidas para aumentar la “competitividad” de la industria francesa.

El Parlamento, por su parte, ya inició la votación de las medidas, entre las cuales está la “flexibilización” del mercado laboral. Algo que ya fue aplicado en España, en nombre del “combate al desempleo”. El resultado allá fue que el país ibérico registró un aumento del desempleo, que hoy alcanza al 25% de la población.

Cuando fue electo, François Hollande, era considerado (hasta, incluso, entre sectores de la izquierda) como una alternativa a la política de “austeridad” defendida por el gobierno alemán y por la troika. No demoró mucho para que su gobierno mostrara su verdadero carácter.

Ahora, trata de aplicar los mismos planes de austeridad llevados a cabo en Grecia, España, Portugal e Italia. Peor aún, trata de realizar un gran “pacto social”, para garantizar el apoyo de las direcciones de los sindicatos mayoritarios.

Bélgica
Así como en Francia, Bélgica tampoco estaba inmune a la crisis. El país enfrentaba una ola masiva de despidos, cierres de fábricas, privatización del sistema ferroviario y ataques a los servicios sociales, realizado por el gobierno de Elio Di Rupo, del Partido Socialista. Pero, el 14N también sirvió para que las luchas contra esa situación ganasen un nuevo impulso. Como consecuencia, hay un importante proceso de reorganización sindical. El secretario regional de la Federación General de Trabajadores de Bélgica (FGTB), Daniel Pirón, llegó a decir que “el PS ya no nos representa” e hizo un llamado a la construcción de un frente político a la izquierda del Partido Socialista.

2013: fortalecer el internacionalismo proletario

El desafío para el próximo año será el de avanzar en los procesos de resistencia contra los planes de la troika. Eso implica la realización de una huelga general continental contra los planes de austeridad, superando así las limitaciones y bloqueos interpuestos por las burocracias de las cúpulas sindicales. Sólo así, el internacionalismo proletario podrá renacer como una fuerza social y política capaz de derrotar a la troika.

Traducción Laura Sánchez

La lucha palestina en un nuevo momento


Escrito por Ronald León Núñez
Miércoles 19 de Diciembre de 2012 
La poderosa ola de revoluciones en el mundo árabe, que desde hace dos años arrasa dictaduras sanguinarias y cuestiona la dominación imperialista en aquella estratégica región, colocan en un nuevo momento y en un nivel superior la lucha histórica del pueblo palestino contra la ocupación y el genocidio impulsado por el Estado nazi-sionista de Israel y el imperialismo estadounidense.

La causa palestina es inseparable de la revolución en el conjunto de Medio Oriente y el Norte de África. La lucha heroica del pueblo palestino confluye con la de los otros pueblos en un proceso único, en el que cada enfrentamiento contra el imperialismo y sus gendarmes (Israel y las dictaduras genocidas) fortalece la lucha por la liberación del conjunto de la región.

Este es el marco político, cualitativamente diferente y favorable a cualquier otra situación en décadas, en el que asistimos a una nueva agresión genocida por parte de Israel contra la población palestina de la Franja de Gaza, donde el ejército sionista realizó intensos bombardeos aéreos y navales que asesinaron a 170 palestinos (40 de ellos eran niños), en tanto solo murieron seis sionistas.

Al asesinato masivo, como es práctica común de los sionistas, se sumaron los asesinatos selectivos de varios dirigentes palestinos de Hamás, entre ellos Ahmed Jabbari, líder de las Brigadas Ezedin al Qasam, brazo militar de esa organización. Además, fueron destruidas centenas de viviendas, edificios públicos y todo tipo de infraestructura básica.

Frente a una matanza de este tipo no es posible dejar pasar aquella afirmación, tan falsa como fuertemente difundida, de que el hecho se trató de una “guerra” en la que Israel (denominada cínicamente “la única democracia de Medio Oriente”) se defendía de los “ataques terroristas” de los palestinos. A cualquiera con alguna sensibilidad social le será posible concluir que allí no ocurrió ninguna “guerra” sino un brutal ataque genocida perpetrado por Israel contra un pueblo pobre, al que hace 64 años mantiene sobre una ocupación militar directa. Se trata de una agresión militar como las que promueven hace décadas, siendo la última en 2008, cuando en el marco de la Operación Plomo Fundido, Israel masacró a 1.400 palestinos y destruyó 15% de las casas en Gaza, con un saldo de solo 14 israelíes muertos.

Esto es así porque simplemente no existe punto de comparación entre ambas fuerzas militares. Israel es una potencia militar (y nuclear) armada directamente por el imperialismo estadounidense y los palestinos, liderados por un Hamás que si bien aumentó significativamente su poder de fuego, poseen un armamento considerablemente inferior.

El alto el fuego fue una derrota para Israel

El 21 de noviembre fue firmado un alto el fuego entre el Estado sionista y Hamás, a partir de la mediación de Mohamed Morsi, presidente egipcio y líder de la Hermandad Musulmana. El acuerdo y el destacado papel de Morsi fueron altamente patrocinados por Washington en la persona de Hillary Clinton, a quien su apoyo incondicional a Israel no le impidió determinar que, frente a un resultado político-militar imprevisible,la salida menos costosa era un alto el fuego.

La cuestión es que a Washington no se le escapa el enorme hecho de que las revoluciones árabes han cambiado sustancialmente el mapa político de la región. Estados Unidos ya no cuenta con un Mubarak, dócil marioneta de sus intereses y de los de Israel, que apoyaba todas las aventuras militares del imperialismo y el sionismo y controlaba férreamente la frontera con Gaza. Ahora el imperialismo e Israel están mucho más aislados y deben lidiar, por ejemplo, con un Morsi que, si bien es también un agente de la contrarrevolución en Egipto, no puede actuar exactamente como actuaba Mubarak, por el simple motivo de que está intentando domar una revolución en curso.

Debido a este escenario, Morsi tuvo que caminar en la cuerda floja, intentando aparecer como “amigo” de los palestinos pero sin romper con Israel y mucho menos con Estados Unidos. Es así que se limitó a realizar discursos y a tomar tibias acciones favorables a los palestinos, como manda a su primer ministro a Gaza y abrir temporalmente sus fronteras con la Franja, para no quemarse con el pueblo egipcio y con las masas árabes de conjunto, que históricamente apoyan la causa palestina y condenan las agresiones de Israel. Pero el centro de la política de Morsi fue poner todo el prestigio de la Hermandad al servicio de contener las luchas en su país y en toda la región, incluyendo la lucha palestina, a la que quiere encarrilar en los marcos de la existencia del Estado de Israel, con el cual se comprometió a mantener el tratado de Camp David que le garantiza plena seguridad.

El acuerdo de tregua con los sionistas fue presentado por Hamás como una victoria política y fue festejado no solamente en Gaza sino también en Cisjordania y varios otros países de la región como un avance sobre el ocupante sionista. Desde la LIT-CI nos sumamos a este sentimiento de la resistencia palestina y afirmamos que el alto el fuego, por el contexto en el que se dio, fue una derrota política de Israel y una victoria importante de la causa palestina.

Esto es así porque Israel no sólo no consiguió sus objetivos políticos y militares con la agresión militar a Gaza sino que profundiza su aislamiento político en la región, producto de la resistencia palestina y fundamentalmente de las revoluciones árabes.

Firmar el armisticio, para Israel, equivale a una derrota, pues tuvo que retroceder –ante la mirada del mundo–en un operativo donde, además de los bombardeos, amenazó con la movilización de más de 75 mil soldados para una “inminente” invasión por tierra a Gaza, “para destruir todo el aparato militar de Hamás”. Pues bien, Hamás no fue destruido y mucho menos fue aplastada la resistencia palestina. Los sionistas se retiraron sin con las manos vacías. Esto profundiza la derrota de 2008, cuando incluso invadiendo Gaza con tropas terrestres tampoco pudieron cantar la victoria que anunciaron.

La realidad es que todo fue empeorando para Israel. Cuatro años después de haber prometido “destruir a Hamás”, el gobierno de Benjamín Netanyahú se las tuvo que ver con que estos estaban militarmente más fuertes. En efecto, las milicias palestinas lanzaron más de mil cohetes en dirección a Israel. Algunos de estos cohetes eran iraníes, del tipo Fajr-5, que burlando los avanzados sistemas antiaéreos y antimisiles israelíes llegaron a impactar no sólo en varias zonas del sur de Israel sino que alcanzaron a detonar en Jerusalén y hasta en la mismísima Tel Aviv, algo que no sucedía desde 1970. Además del impacto de los cohetes y su enorme efecto psicológico en la población sionista, en Tel Aviv se dio un atentado, reivindicado por otros sectores palestinos, en un autobús, que dejó 17 heridos. Todo esto, fuera del aspecto netamente militar, tiene un profundo peso moral que fortalece a todos los activistas que luchan por la causa palestina.

La crisis dentro de la cúpula sionista
El gobierno sionista de Netanyahú-Lieberman-Barak tampoco consiguió su objetivo de fortalecerse políticamente de cara a las próximas elecciones convocadas en Israel para el 22 de enero. Después de retroceder y salir peor de lo que entró, Netanyahú quedó mal parado y sufrió un debilitamiento relativo ante la propia población de Israel.

Recordemos que 90% de la población sionista, como no se podía esperar otra cosa de los habitantes de un enclave militar, estuvo a favor de los bombardeos y hasta de una invasión terrestre. En este contexto, declarado el alto el fuego, 49% de los colonos israelíes expresó su rechazo a esta decisión del gobierno israelí.

El aborto de la Operación Pilar Defensivo también abrió una crisis política en las alturas del Estado sionista. Han renunciado los dos principales personajes del actual gobierno, después de Netanyahú. El primero es nada menos que Ehud Barak, ex primer ministro y hasta hace poco ministro de Defensa, que no sólo dejó el cargo sino que anunció su “retiro” de la vida política. El segundo en salir del ejecutivo sionista es Avigdor Lieberman, ministro de Exteriores y líder del partido nazi-fascista Israel Beitenu (que está coligado con el Likud de Netanyahú) quien fue imputado de los cargos de fraude y abuso de confianza.

Sin embargo, a pesar del desgaste y como expresión de lo que es la sociedad israelí, la alianza Netanyahú-Lieberman se mantiene como firme favorita en el proceso electoral.

El fortalecimiento de Hamás

Por otro lado, quien salió fortalecido fue Hamás. Basta ver el multitudinario recibimiento de los palestinos al líder de Hamás, Jaled Meshal, que pudo entrar en Gaza, después de recibir garantías del propio Estado de Israel “de que no sería asesinado”, para celebrar el 25º aniversario de Hamás y la primera Intifada, donde llamó a “liberar toda Palestina” y “no ceder un milímetro desde el río Jordán hasta el Mediterráneo”, lo cual incluye el actual Estado sionista.

Hamás es una organización palestina islámica, identificada con la Hermandad Musulmana, que no reconoce al Estado de Israel y tiene enfrentamientos militares con los sionistas. Por este motivo, es considerado por el imperialismo como una organización “terrorista”. Por este motivo y frente a los ataques de Israel y el imperialismo, es correcto y un deber aplicar una política de unidad de acción en la lucha (más aún en el terreno militar) para derrotar a Israel.

Pero esta política debe darse en el marco de mantener la más absoluta independencia de clase y del combate permanente contra la política de negociación con Israel y la dirección colaboracionista de Abbas-Fatah que viene implementando la dirección de Hamás. En estos días se ha visto un acercamiento claro entre ambas direcciones palestinas, en el marco de favorecer la retomada de las “negociaciones de paz” con el Estado sionista. Todo esto tiene que ver con el carácter de clase de Hamás (una dirección burguesa) con un programa y una estrategia de construir un Estado palestino islámico y capitalista. Por eso son enemigos mortales de la organización y la movilización independiente de los palestinos, a quienes intentan controlar de forma totalitaria, llegando a reprimir cualquier tipo de lucha popular en Gaza, incluso aquellas que se dieron para expresar solidaridad con las revoluciones dela región.

La ONU y el Estado palestino “observador”

La Asamblea General de la ONU realizada el 29 de noviembre, a propuesta de Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina y líder de Al Fatah, concedió aPalestina la condición “Estado no miembro observador” en los territorios que Israel ocupó en 1967, tras una votación en la que 138 países se pronunciaron a favor, 41 se abstuvieron y solo 9 rechazaron la propuesta.

Desde la LIT-CI afirmamos que esta votación ni la creación efectiva –algo altamente improbable– de este mini-estado es una solución real ni mucho menos una reparación histórica que concreta las reivindicaciones nacionales del pueblo palestino, pues significaría crear un Estado inviable económica, política y militarmente en un territorio sin continuidad geográfica que representa el 22% del territorio de la Palestina histórica (en realidad en menos del 15% debido a los asentamientos de colonos israelíes dentro de Cisjordania). Sin embargo, aún en estos términos, es innegable que la votación en la ONU fue una dura derrota para Estados Unidos e Israel, que demostró su creciente aislamiento internacional y fue reflejo distorsionado de décadas de lucha y en particular de la última heroica resistencia en Gaza. Con Estados Unidos e Israel solo votaron Canadá, República Checa, Panamá, Naurú, Palau, Micronesia y las Islas Marshall.

Es por ello que miles de palestinos festejaron esta decisión y lo consideraron una victoria. Frente a la derrota, Israel comenzó sus represalias anunciando la construcción de 3 mil nuevas viviendas para colonos en la zona E-1, con lo cual Cisjordania se partiría prácticamente en dos y cortaría la continuidad territorial de norte a sur, matando de entrada cualquier posibilidad de concretar tan siquiera el mini-estado palestino. En estos días, Israel anunció otro plan de colonización con 1.500 viviendas en Ramat Shlomo, un barrio de colonos ubicado en Jerusalén Este. Los sionistas también aplicaron una dura sanción económica a los palestinos. Israel decidió confiscar cerca de 92 millones de euros, correspondientes a la cuota mensual que transfiere a los palestinos en concepto de impuestos recaudados y que el Gobierno de la ANP utiliza para pagar salarios de los funcionarios.

¡Por una Palestina Libre, Unida, Laica, Democrática y No Racista!

Los nuevos elementos de la realidad plantean nuevamente discusiones estratégicas sobre cuál es la salida definitiva para el problema histórico de la causa palestina y la paz en Medio Oriente.

En este sentido, la única salida real para la situación de permanente conflicto en la región es la construcción de una Palestina Libre, Unida, Laica, Democrática y No Racista en todo el territorio histórico de Palestina. A esta Palestina, sin muros ni campos de concentración, podrían retornar los millones de refugiados que fueron expulsados de sus casas y convivir con aquellos judíos que acepten vivir en paz e igualdad.

Pero para conquistar esto es absolutamente necesaria la destrucción completa del Estado nazi-sionista de Israel. No debe quedar ni el cimiento de ese Estado. Para entender esta salida estratégica, es necesario entender que Israel no es un estado “normal”, sino un enclave militar del imperialismo al servicio de dominar la región. Israel es un Estado racista y teocrático (por definición es un “Estado judío”) fundado en 1948 sobre la base de la usurpación de los territorios históricos y la expulsión de millones de palestinos con métodos nazistas de limpieza étnica. Por este carácter de enclave, todo en Israel es artificial. Su economía es artificial (pues depende de la financiación directa de Estados Unidos) y hasta su población es artificial (basada, como cualquier enclave, en una población trasplantada de colonos que vive de los subsidios del Estado sionista y el imperialismo).

Debido a la propia naturaleza del Estado de Israel, la solución de los “dos estados”, uno judío y otro árabe “vecinos y que coexistan en paz” no pasa de una utopía reaccionaria. Primero, porque el carácter de Israel impide cualquier tipo de negociación por más mínima que sea. El fracaso de los Acuerdos de Oslo (firmados en 1993 entre Israel y la dirección colaboracionista de la OLP-Fatah), que se demuestra en el mantenimiento y la profundización con métodos de limpieza étnica de los asentamientos de colonos sionistas en los territorios que deberían corresponder a este supuesto “estado” palestino. Segundo, porque aceptar este “estado” significaría abandonar el “derecho de retorno” de los millones de refugiados, pues sus casas y tierras continuarían estando en Israel. Desde el punto de vista militar esta salida también es inviable, pues este mini-estado estaría cercado por un enemigo infinitamente más poderoso que, en la práctica, mantendría la ocupación y el aislamiento.

En realidad, la propuesta de los “dos estados”, que defienden el imperialismo, el gobierno israelí y las direcciones traidoras y colaboracionistas palestinas como Al Fatah, no pasaría de establecer simples bantustanes al estilo del Apartheid sudafricano, es decir, zonas administradas formalmente por negros en el marco de un Estado racista dominando por los blancos.

Por todo esto, la tarea histórica de destruir el Estado de Israel, que está planteada para el pueblo palestino y todas las revoluciones árabes, en unidad con la clase trabajadora y todos los pueblos del mundo, es una tarea equivalente a la destrucción del Estado nazi alemán o del Estado del Apartheid en Sudáfrica.

¡Derrotar a Israel es posible!
Esta tarea histórica, que parecía imposible por las contundentes victorias militares israelíes hasta 1973, está planteada en la realidad, en mejores condiciones. La derrota del ejército de Israel en el Líbano, en 2006, a manos de Hezbollah, demostró que es posible derrotar al sionismo también en el terreno militar.

La ola de revoluciones que estremece el Norte de África y Medio Oriente está aislando cada vez más al enclave sionista-imperialista, pues las masas de otros países están enfrentando y derrocando dictadores que siempre fueron aliados claves para su seguridad, como Mubarak, Gadafi, Saleh y Al Assad. Fuertes luchas golpean a la monarquía reaccionaria y pro-imperialista de Jordania, el otro país con el que Israel tiene un acuerdo de paz; la revolución también toca a las puertas del Golán, hasta ahora la “frontera más segura” que es garantizada por el régimen de Al Assad. A esto se suma que, por más incursiones y ataques genocidas, Israel no consigue derrotar militarmente a Hamás y al pueblo de Gaza.

La única salida es una lucha política y militar unificada del pueblo palestino y de todos los pueblos árabes y musulmanes. En este proceso es fundamental superar a las direcciones traidoras como Al Fatah y a la dirección islámica de Hamás, que aunque no reconozca al Estado de Israel, por su carácter burgués nunca será consecuente hasta el final en su enfrentamiento con el sionismo y el imperialismo. Será en el combate a estas direcciones que el pueblo palestino podrá forjar y construir una dirección revolucionaria e internacionalista.

Pero por sobre todo, en estos momentos, apoyar la causa palestina significa apoyar de forma incondicional a las revoluciones en el mundo árabe y musulmán, pues la liberación del pueblo palestino es una lucha internacional, de todos los explotados y oprimidos del mundo. La lucha del pueblo palestino es inseparable de la lucha de los demás pueblos de la región. La lucha es una sola porque el enemigo es el mismo.

Estas revoluciones están creando una nueva vanguardia de luchadores y luchadoras jóvenes en Egipto, Siria, Túnez, Libia y también en Palestina. Por eso, para concluir, queremos hacer nuestras las palabras de dos jóvenes luchadoras por la revolución en todo el mundo árabe y por la liberación final de toda Palestina: Sara Al-Suri, revolucionaria siria y Najlaa Kaied, militante de la juventud de la ciudad de Nablus, en Cisjordania. Las dos se refirieron, en el reciente Foro Social Mundial - Palestina Libre realizado en Brasil, a la unidad de la lucha palestina con la de todos los pueblos árabes y musulmanes, especialmente a la unidad y el apoyo mutuo con la revolución siria.

En esa ocasión, Sara dijo: “La revolución siria y la lucha palestina son una sola, contra la tiranía, la opresión y el imperialismo. Como afirman los activistas sirios en sus manifestaciones: ‘existe un alma palestina en todo revolucionario sirio’”.

Najlaa fue en el mismo sentido y sentenció:

“Es verdad que muchas organizaciones políticas, en Palestina, están contra los sirios, pero esto apenas resalta la distancia de estas burocracias del sentimiento de la masa de los habitantes de Palestina ocupada que, en su amplia mayoría, se colocan al lado del pueblo sirio.
Estamos cansados de tener nuestra lucha secuestrada por asesinos y tiranos que, para mantenerse en el poder, usan la causa palestina para sus propios intereses.
Estamos convencidos de que la liberación de Palestina impregna la liberación del mundo árabe, y viceversa. Por esto, compañeros y compañeras, tenemos la tarea histórica de colocarnos al lado de todas las revoluciones árabes pues, hoy, son ellas las que sirven de incentivo a una tercera intifada del pueblo palestino. Una intifada, también, contra nuestros burócratas, que usurparon nuestra lucha para sus propios intereses.
¡Viva la revolución siria, viva la revolución árabe, viva Palestina libre!”.

Hacia allí vamos. 
 
Fuente_http://www.litci.org/artigos/39-medio-oriente/3655-la-lucha-palestina-en-un-nuevo-momento