domingo, 23 de marzo de 2014

ARGENTINA: Un nuevo "maestrazo": necesitamos un plan de lucha nacional

Un nuevo "maestrazo": necesitamos un plan de lucha nacional      

Un nuevo "maestrazo":

necesitamos un plan de lucha nacional


La paritaria nacional docente, que el Gobierno quería utilizar como “paritaria testigo”, ha quedado suspendida en el tiempo, con silencio del Gobierno y de los gremios nacionales. Al cierre de esta edición, quince son las provincias que se encuentran en conflicto abierto contra los techos salariales. En este contexto todo indica que la “gran pulseada” se juega en Buenos Aires, y los docentes decidieron dar una respuesta contundente a este desafío.
Desde el Gobierno intentan con esta paritaria ponerle un techo salarial al conjunto de los trabajadores del país, pero la gran presión de las bases y la contundencia en la respuesta cambió bastante el guión de lo que estábamos acostumbrados a vivir al comienzo de cada ciclo lectivo en los últimos años.
Desde los medios se habla de una huelga histórica, y bien merecido está ese título. Van 15 días desde el inicio y la gran mayoría del país sigue en conflicto. Quienes cerraron lo hicieron en su mayoría rompiendo el techo salarial del 25%. Aunque quieran esconderlo, así es por ejemplo el aumento conseguido por los compañeros de Santa Cruz, que hacen aparecer como un 20%, pero que de bolsillo representa el 50%, y les lleva el salario inicial a ser el más alto del país. Esto, sumado al apoyo generalizado de la población y la disposición a pelear, obligaron a las conducciones gremiales a rechazar la conciliación obligatoria  y  llamar a un paro nacional de 48 hs. En Buenos Aires el intento de aumento por decreto fue rechazado, y la respuesta de la docencia fue contundente: miles y miles marchamos el miércoles 19 a La Plata, tomando en nuestras manos la convocatoria del Frente Gremial, para decirle al gobierno que estamos dispuestos a seguirla hasta el final.
Con una conducción burocrática tan acorralada, que debe hacer hasta lo que no quiere, es el momento más oportuno para exigirles y obligarlos a convocar un paro nacional de toda la docencia. Pero este nuevo “maestrazo” cuestiona a todos los dirigentes gremiales que no pueden hacer como si nada pasara. El triunfo contundente de esta lucha podrá lograrse con la unidad y un plan de lucha común del conjunto de las centrales obreras. Tenemos que exigirles a las centrales, a los Moyano, Caló, Yasky, Micheli y Barrionuevo, que rompan su pasividad y convoquen a luchar en apoyo a los docentes y con el conjunto de los trabajadores.
Pero sin esperar nada de estos dirigentes, los trabajadores de la educación debemos continuar haciendo activo el paro y organizándonos por abajo para imponer la continuidad, la nacionalización y el fortalecimiento de la lucha. El llamado del “Bloque Patagónico” de sindicatos provinciales opositores a la burocracia (ver página 7) y de los plenarios convocados por los SUTEBAS Multicolor muestran el camino a seguir. Con la misma fuerza reclamar el apoyo del conjunto de la comunidad y de los trabajadores, porque si ganamos los docentes, ganamos todos.



Estalla Buenos Aires, la lucha está en nuestras manos


Por Silvia Martín
Secretaria de Salud - SUTEBA La Matanza


La brutal devaluación, la carrera de precios que vino después y las ridículas ofertas de la paritaria nacional y provincial decretaron por sí sola la masividad del paro en Buenos Aires. Una duda surgía en cada escuela, cómo hacer para que no suceda lo de los últimos años: que el Frente Gremial Docente1 no levante el paro por pocas monedas anunciándolo por la televisión. A partir de ahí decenas de escuelas, usando la cadena telefónica citaron a asambleas y reuniones el primer día de clase. Otras avanzaron más allá agrupándose por zonas y saliendo a la calle o a la plaza de la zona para sacar afuera el conflicto.
Se empezó a organizar por abajo, las cosas empezaron a cambiar y los docentes tomamos en nuestras propias manos la lucha, nos emocionamos día tras día al enterarnos de los movimientos autoconvocados que iban surgiendo y que crecen con el correr de las horas. Cientos de compañeros se empezaron a reunir en Almirante Brown, Florencio Varela, Malvinas Argentinas, San Isidro, Lomas de Zamora, Pergamino, San Martín, Mar del Plata y un largo etcétera que aumenta cada vez más. Ante la falta de organización de la conducción celeste de SUTEBA, el deseo de luchar se abrió paso solo y comenzó a autoorganizarse. El corazón se nos acelera cuando vemos que estas convocatorias realizan marchas y actividades de miles, junto a padres, trabajadores de la zona y estudiantes.
En las seccionales que recuperamos junto a la lista Multicolor en las últimas elecciones también vivimos este espléndido proceso, en La Matanza las asambleas fueron creciendo semana a semana hasta llegar a 1.000 en la última, y con una gran marcha  distrital con más de 3.000 compañeros en la calle junto a los compañeros de FEB. En Bahía Blanca se hicieron asambleas de cientos y en unidad con otros estatales y marchas de 5.000 compañeros, reuniones comunes junto a delegados de FEB en Quilmes, nuclearon a cientos de maestros. Las marchas centrales de cada una de las CTA se llenaron de guardapolvos blancos y cuadrillé, con pancartas y consignas cuya firma era la escuela o el barrio, no importa quién convoque la marcha, ahí van los docentes. La multitudinaria marcha del 19 de marzo que tiñó de blanco la ciudad de La Plata nos llenó de fuerza y le puso a la conducción del Frente Gremial y al Gobierno un aviso importante: No pensamos rendirnos.
Los más jóvenes nunca habían visto tanto entusiasmo, nunca habían visto una expresión tan clara de las bases, nunca habían visto a las escuelas con su identidad, con sus consignas copando las marchas, los veteranos comparaban con el 2001 y otros con el maestrazo.
Es claro que no es un no inicio más, de la bronca estamos pasando a la acción, debatiendo en las escuelas, codo a codo, estamos tomando el conflicto en nuestras manos. Empezamos a ser los protagonistas del cambio y el entusiasmo radica en la capacidad de transformación que tiene nuestra lucha por la educación pública, por salarios dignos, por escuelas donde se pueda enseñar y aprender.
El retraso de la conducción provincial de SUTEBA para dar respuesta y colocarse al frente de esta huelga histórica es lo que generó estos procesos de autoconvocatoria en muchos distritos de la provincia, toda la base es consciente que no es uno de los tantos no inicios que la burocracia traicionó, que nos jugamos por algo más que ajustar un agujero más del cinturón, nos jugamos por derrotar el plan del Gobierno de hacer de la escuela pública un lugar donde los sectores más pobres estén ahí, solamente para eso, estar ahí. Y de los docentes, trabajadores cada vez más precarizados con sueldos miserables y su salud y la de su familia en la ruleta rusa.
Estoy orgullosa de mis compañeras de escuela y de los miles que no hacen paros domingueros y van a la escuela a hablar con  los padres, de los que usan viejas láminas descolgadas de la pared para hacer pancartas, de las que se niegan a ser actores de reparto, como les enseñó la burocracia del Suteba durante años, de ese papel  en que la lucha era ver por televisión cómo los dirigentes sonreían y se abrazaban con los funcionarios y nos mandaban a trabajar con un salario con menos valor que el del año pasado.
Para poder triunfar en esta dura batalla tenemos que profundizar el camino que empezamos. En primer lugar nacionalizando la lucha como lo plantea también la declaración del Bloque Patagónico, impulsando la más amplia unidad para enfrentar el ajuste. Junto con eso impulsando con todo, acompañando y participando en los procesos de autoconvocados que surgen en los distritos, organizando la coordinación efectiva de los que estamos en lucha como en los plenarios opositores o en las reuniones nacionales, pero sin perder de vista que esa fuerza hay que dirigirla hacia quienes tienen la obligación de ponerse a la cabeza de la lucha y profundizarla, exigiéndole a las conducciones gremiales provinciales y nacionales que unifiquen el plan de lucha.
Por último y fundamental, no dejando nada en manos de otro, que nunca más decidan por nosotros, nunca más el “facultar a los Secretarios Generales”, tampoco la democracia de unos pocos esclarecidos, que la base discuta y decida todo. Es hora de priorizar la unidad y la participación democrática de las bases por encima de las divisiones estériles entre cúpulas gremiales. Todos juntos luchamos en las escuelas. Todos juntos tenemos que decidir nuestro pliego de reivindicaciones, qué negociamos y cómo continuamos la pelea.
Más unidad y más democracia sindical para vencer.

Notas:
1 FGDB: Frente Gremial Docente Bonaerense, compuesto principalmente por SUTEBA y FEB.


Por salario, en defensa de la educación pública y nuestra obra social

Por Demián Romero
Secretario Gral. Adj. ATEN Provincial


Luego de que la devaluación golpeara el salario, bruscamente los trabajadores del país empezaron a acumular más bronca aún contra el Gobierno nacional. Entre los trabajadores de la educación la situación es insostenible, los docentes son los trabajadores que tienen el salario más bajo, una maestra con doble turno en Neuquén apenas llega a los $8.400. El Gobierno Provincial de Sapag se dedica a “explicar” que el déficit del presupuesto es muy grande y otorga por decreto una suma fija por única vez de $1000 mientras que por la devaluación del dólar recibirá cerca de mil millones de pesos que no tenía contabilizados. Con menos que ese dinero y utilizando sólo el 4% de las regalías petroleras podría dar un aumento salarial a todos los trabajadores estatales del 35%.

Preparar la lucha, la mejor garantía

En Neuquén la bronca crece, nuestros paros están siendo muy altos, buenas marchas, las asambleas han crecido y las compañeras y compañeros se muestran cautos y convencidos, una buena decisión, porque la lucha que más posibilidades de triunfar tiene es la que más se prepara. Vamos por la masividad, por la discusión en cada escuela, porque el cuerpo de delegados se pegue a la base, que la conducción escuche y proponga y lleve adelante lo que se decide, así hemos empezado y queremos continuar. Garantizar la participación es democracia sindical.
Desde el Frente Índigo en el FURA seguimos llevando adelante lo que el año pasado en la huelga propusimos en las asambleas y que muchas veces quedamos en soledad, vamos por la masividad de las medidas, junto a la base y no sólo con los que están decididos. Queremos impulsar con los decididos a los que tienen dudas, tomarlos de la mano, confiamos en la fuerza del conjunto que parte de cada escuela. Junto con esto desarrollar la democracia sindical impulsando guarderías y/o entretenimientos cuidados para que las compañeras puedan participar plenamente de las asambleas y eventos. Así este año se empezó a realizar en el norte de la provincia y se está implementando en la asamblea de capital y otras, una pelea que venimos dando desde el año pasado desde el Frente Índigo en el seno de la Comisión Directiva provincial (incluso al interior del FURA) como parte de la lucha de la mujer trabajadora.
Sabemos que para triunfar necesitamos unidad pero en serio, así lo hicimos en la movilización conjunta con la UNTER, ATE y demás gremios estatales juntándonos 15 mil trabajadores en el puente Cipolletti-Neuquén. Se reflejó una gran alegría de los trabajadores de la educación de ambas provincias al encontrarnos y marchar juntos y una fortaleza enorme en acto, imaginémonos si hubiese un paro nacional general de las centrales (CGT’s – CTA’s) y movilizaciones en todo el país por salario y contra el pago de la deuda externa, es decir, plata para los trabajadores no para el FMI. Por eso no vamos a dejar de exigirle a la CTERA que lo haga y seguiremos impulsando a la vez las coordinaciones efectivas que sean posibles como en el encuentro nacional docente y el Bloque Patagónico en el que acabamos de participar.



Sigue la pelea en Chubut


Por Carmen Britos
Secretaria de DDHH de ATECH Sur


La heroica lucha de 77 días llevada adelante y protagonizada el año pasado  por  docentes, auxiliares de la educación, padres y alumnos de la Regional Sur de Chubut que contó con el apoyo de trabajadores petroleros y de la población en general logró sólo desde esta región de la provincia torcerle el brazo al gobierno de Martín Buzzi. Esto trajo la consecuencia de que este 2014 los docentes de toda la provincia del Chubut hayan salido a luchar desde el comienzo de año.
Pese a que la dirección burocrática de Atech sigue siendo la misma,  la presión de otras localidades fundamentalmente del Noroeste y también en ciudades como Trelew, Rawson y Puerto Madryn obligaron a esta dirección al NO INICIO del ciclo lectivo, surgiendo docentes autoconvocados que por fuera de sus direcciones regionales impulsaron las medidas.
De entrada el Gobierno Provincial convocó a paritarias llevando propuestas que fueron rechazadas inmediatamente por lo ínfimas. No obstante ello, ya en dos oportunidades mejoró la propuesta en cifras que llegan al 26% del básico y mejoramiento en el porcentaje de antigüedad, desdoblando las paritarias en dos tramos volviendo a discutir salarios nuevamente en Julio, buscando que no le pase en toda la provincia lo que sufrió el año pasado con la derrota provocada por la lucha de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly. Pero la realidad parece no darle este resultado al gobierno, la lucha está tan fuerte que la base decidió a pesar de esta propuesta exigir más.

La unidad, el único camino
Para que  esta pelea, que es otra batalla por la escuela pública, gratuita y de calidad, triunfe es necesario retomar el camino de la lucha de los 77 días del 2013 y convocar a padres, alumnos, trabajadores y a la comunidad para que vuelvan a hacer propia esta lucha. Ha sido muy importante al igual que el año pasado el apoyo recibido por nuestros gremios hermanos de la Patagonia (ATEN, ADOSAC, SUTEF y UNTER) que se hicieron presentes el lunes 17 de marzo expresando su solidaridad y avanzando en la intención de unificar las luchas exigiendo un salario básico unificado a nivel nacional con reconocimiento de la zona patagónica, el rechazo a la reforma educativa, laboral y previsional, la exigencia a que CTERA convoque a un paro nacional para que las luchas triunfen y no al procesamiento de los compañeros y trabajadores por luchar.

Argentina: Campaña internacional contra el fraude en elecciones sindicales de General Motors

Fraude en elecciones sindicales de General Motors      

En el día de la fecha 14/03/2014 mientras se realizaban las elecciones para delegados, en el cuarto de votación se encerraron bajo llave MILICI ANTONIO JORGE, presidente de la junta electoral y el presidente de mesa del sector, sin dejar pasar a candidatos para cumplir con su labor de fiscalizar de la elección.


Luego de estos hechos fueron al cuarto oscuro muchos dirigentes sindicales de SMATA Rosario, para amenazar la integridad física de uno de los propuestos a delegados que solicitaba controlar la votación, Sebastián Romero, y de cualquier otro candidato que quisiera entrar a fiscalizar la elección. Al mismo tiempo que una patota ocupaba el lugar el veedor del Ministerio de Trabajo, Miguel Angel Sanchez, que debía controlar la transparencia de la elección, estaba ausente del lugar. Estos hechos atentan contra la democracia sindical y contra los derechos de los trabajadores de toda la planta de GM. Hacemos responsable al ministerio de trabajo de Rosario y a su veedor, a la junta electoral y al SMATA Rosario de este fraude que se intenta cometer contra los trabajadores de GM.



Los abajo firmantes repudiamos el escandaloso fraude realizado el 14 de marzo de 2014 por la burocracia sindical del SMATA, junto con la patronal en la planta de la General Motors, en las elecciones de delegados, con la complicidad del Ministerio de Trabajo de la Nación, no respetando el derecho de los trabajadores de elegir libremente sus delegados. Pedimos la inmediata nulidad de estas elecciones y que se convoque a nuevas elecciones.

Nombre y Apellido            
DNI            
Cargo Sindical                   
Firma
PARTIDO SOCIALISTA DE LOS TRABAJADORES UNIFICADO -PSTU-
en el Frente de Izquierda y los Trabajadores

La crisis llegó para quedarse

La crisis llegó para quedarse      
VENEZUELA
Escrito por Leo Arantes - UST Venezuela   
Jueves 20 de Marzo de 2014
Existe entre la mayoría de la población el convencimiento de que la economía del país no marcha nada bien, pese a los altos precios del barril de petróleo.

La problemática económica es evidente, la escasez de los productos más básicos, los altísimos precios de los artículos, salarios que no alcanzan para nada, el desempleo y servicios públicos totalmente deteriorados, generan un creciente malestar entre los trabajadores y el pueblo en general.

Una economía en declive. Renta petrolera y caída del Producto Interno Bruto (PIB)
 
El año pasado la cotización promedio del petróleo venezolano superó los $ 100 dólares por barril. No obstante, pese a estos niveles de ingreso la economía tuvo un crecimiento anémico de 1,6% Las proyecciones oficiales para 2014 son de un crecimiento de 4%, aunque diversas agencias de estudios económicos ponen en duda tal pronóstico. Se muestra aquí el indicio de una grave contradicción económica: aumento de la renta petrolera y escaso crecimiento económico.

Tal contradicción, casi seguramente está determinada por la caída en la producción petrolera, la gran tajada de la renta que se llevan las transnacionales a través de las empresas mixtas, los pagos por concepto de deuda externa e interna, la utilización del petróleo para cancelar el endeudamiento con China, las ventas a futuro de crudo que no generan ingreso inmediato de divisas y, aunque parezca increíble, los gastos por concepto de importación de petróleo para cumplir compromisos internacionales.

Veamos un poco lo de las ganancias de las transnacionales; aunque no disponemos de datos cuantitativos, para evidenciarlas basta con citar un artículo publicado por la BBC Mundo, titulado: «¿Por qué las multinacionales no se van de Venezuela?». Allí se reseña: «...la explicación está en la cuantiosa renta petrolera que le confiere al país condiciones especiales para los empresarios nacionales y extranjeros. Para las transnacionales, acostumbradas a nadar en aguas turbulentas, y con todos los recursos financieros y tecnológicos a su disposición, las supuestas trabas burocráticas gubernamentales, no son un obstáculo para seguir haciendo negocios». Y continúa: «El país es uno de los principales productores de petróleo del mundo. El costo de producir un barril al día es 10 veces menor al precio que se obtiene en el mercado mundial por el mismo. El diferencial que es aproximadamente de 90 dólares, entra al torrente económico del país, estando así a la disposición de todas las empresas. Además, el ser país petrolero le garantiza a Venezuela tener siempre abierto el crédito externo».

Todos estos elementos contribuyen a achicar la parte de los ingresos petroleros con la que se queda el país, razón por la cual faltan los dólares necesarios para el funcionamiento de la economía, haciendo que el gobierno, para poder cumplir con los compromisos adquiridos con la burguesía parásita, implemente medidas de ajuste contra los trabajadores. Todo esto conlleva, además, al creciente endeudamiento del país y de la estatal petrolera, la falta de inversión en las empresas básicas y otras empresas estatales, y los recortes al gasto social, como veremos más adelante.

Otros sectores industriales también se han contraído, el sector automotriz por ejemplo cayó 30,77% respecto del año anterior, la producción de cabillas en Sidor descendió 18,9%, situaciones similares se observan en las cementeras y en la construcción.

La carga de la deuda
 
Otro flagelo que azota nuestra economía es el peso de la deuda pública, tanto externa como interna. Voceros gubernamentales como el Ministro de Finanzas, Nelson Merentes, y el diputado oficialista, Ramón Lobo, afirman que el endeudamiento externo del Estado alcanza los 98 mil 142 millones de dólares, lo que representaría un 26% del PIB; la opositora cámara de industriales, CONINDUSTRIA, sostiene que el endeudamiento interno ascendía en setiembre del año pasado a 66.746 millones de dólares.

Tomando estas cifras como referencia estaríamos hablando de una deuda pública global de 164.888 millones de dólares, esto sin sumar la deuda de PDVSA con los proveedores y el Banco Central de Venezuela (BCV).

Los pagos por servicio de la deuda pública, tanto interna como externa, vienen incrementándose de manera considerable; para 2014 se ha comprometido un gasto por servicio de deuda de 121,5 millardos de bolívares (19,2 millardos de $), una cantidad más alta que lo asignado a las partidas de al menos cinco ministerios, entre ellos algunos muy importantes desde el punto de vista social, como educación (55,2 millardos de Bs.), Salud (30 millardos de Bs.) y Vivienda (3,2 millardos de Bs.).

Inflación, escasez y políticas de ajuste
 
Lo anterior es sólo una muestra de la política de ajuste que el gobierno viene implementando contra los trabajadores y el pueblo. Estas políticas incluyen además de estos recortes en el gasto social, la devaluación monetaria con sus efectos inflacionarios, el estancamiento de los salarios a través de congelar las discusiones de las convenciones colectivas, y se discuten posibles aumentos de la gasolina y de servicios básicos como la electricidad.

La devaluación, pese a las exclamaciones oficialistas de que no se llevaría a cabo, en los hechos se concretó al excluirse varios e importantes sectores de la asignación a tasa oficial (6,30 Bs.) y ser trasladados a la tasa del SICAD (11,30 Bs. mínimo); ahora empieza a implementarse una nueva versión del SICAD que incluye la novedad de que particulares puedan vender divisa extranjera tanto en bonos como en efectivo, en los hechos una liberación del dólar.

La inflación, por su parte, continúa su marcha galopante, a 56,2% con que cerró en 2013 hay que sumarle 3,3% de enero 2014, lo que arroja una inflación anualizada de 59,5%; el aumento de 10% en el salario mínimo anunciado en enero por Maduro para enfrentar la inflación provocaría risa de no ser por lo lamentable de la situación; la cesta básica se ha ido por las nubes, incrementándose el equivalente a dos salarios mínimos en el último año, con lo cual según el CENDAS para poder costearla se necesitarían cinco salarios mínimos (15.919,76) bolívares. El índice global de escasez llegó en enero a 28%.

Uno de los rubros que más se ha incrementado es el de los alimentos, y también aumentaron considerablemente los rubros vestido y calzado, alquiler de vivienda y artículos de higiene personal y limpieza del hogar.

En resumen una situación por demás complicada que, más allá de sus mutuas acusaciones y diferencias tácticas, tanto gobierno como oposición pretenden resolver haciendo apretar el cinturón a los que menos tenemos, es decir, a los trabajadores, a los que vivimos de nuestros salarios.

Enfrentemos el ajuste
 
El gobierno de Nicolás Maduro, en su enfrentamiento a la muchas veces mencionada “guerra económica”, ha venido implementando toda una serie de medidas económicas, que lejos de golpear a su supuesto enemigo, es decir, “la burguesía opositora, apátrida, especuladora y saboteadora” –para usar sus propias expresiones–, terminan llenando los bolsillos de esta burguesía y también los de la boliburguesía y vaciando los de los trabajadores y sectores populares.

Es que la devaluación, con su incidencia en los niveles de inflación; la liberación en los hechos de los precios, pese a los anunciados e ineficaces controles; los pírricos aumentos de salario mínimo; el congelamiento de la discusión de los convenios colectivos, principalmente en el sector público y empresas estatales, o su discusión a niveles muy rebajados como en PDVSA; la permanente entrega de dólares a la burguesía, para su fiesta especulativa; los pagos de deuda externa; los recortes al gasto social; y la criminalización de la protesta social y laboral; terminan siendo medidas que aumentan el lucro de la burguesía.

Para citar sólo un par de ejemplos, sólo el año pasado la banca privada obtuvo ganancias del orden de los 33.000 millones de Bs., y más de 20.000 millones de dólares fueron asignados a “empresas de maletín” para la importación de alimentos y diversos bienes, sin que estas importaran nada e hicieran uso de los mismos para la especulación obteniendo así cuantiosos beneficios.

Por su lado, los trabajadores y las masas populares viven un calvario de elevados precios, escasez, interminables recorridos de supermercado en supermercado para conseguir alimentos, largas colas, etc…

Los servicios públicos están por el suelo, los salarios cada vez alcanzan para menos y nuestra calidad de vida va en franco deterioro.

Frente a esta situación es necesario construir la unidad de la clase para movilizarnos y oponerse al ajuste; el llamado es a la UNETE, el FADESS, la CCURA, así como a las distintas corrientes de izquierda independiente a impulsar una campaña nacional para defender nuestras conquistas y frenar el ajuste. La Unidad Socialista de los Trabajadores ya está dando los pasos en esa dirección.
 

La huelga general ganó terreno y ya es una realidad

La huelga general ganó terreno y ya es una realidad      
PARAGUAY
Escrito por PT Paraguay   
Jueves 20 de Marzo de 2014
La huelga general convocada para el 26 de marzo de 2014 es el principal acontecimiento sociopolítico en la actual coyuntura del país. 

Ha ido ganando apoyo en todos los sectores explotados y oprimidos y podemos decir, sin temor a equivocarnos, que hoy, ya es una realidad. La vemos cercana, fuerte y firme.

No es exagerado decir que adquiere un carácter histórico para el pueblo trabajador de la ciudad y del campo, no tanto por el criterio de tiempo, sino por lo que está en juego y por los efectos posteriores. Luego de 18 largos años, el pueblo trabajador se juega la vida, por decirlo de alguna manera.

La ofensiva del gobierno colorado de Cartes es el contexto en el que la huelga general está convocada. Cartes, desde su arribo al poder, ha apretado las clavijas de todo el sistema político-institucional para concentrar más poder (modificación de la Ley de Seguridad Interna) y asegurar más ganancias a los sectores más poderosos del país, sobre todo a aquellos ligados capital trasnacional e imperialista.

La actitud general del gobierno se caracteriza por la soberbia ante el pueblo y sus organizaciones y el servilismo ante los empresarios y el capital extranjero.

Por el lado del pueblo trabajador la situación ha estado caracterizada por la atomización, la falta de confianza en las propias fuerzas, el agudo desprestigio –y con razón– de las dirigencias tradicionales del movimiento, que afecta la unidad y la moral, así como organizaciones con funcionamiento anémico y escasa representatividad.

Esta huelga es una acción clave

En este marco, la huelga general es una acción clave y fundamental que marcará en cierta manera la dinámica de la situación del pueblo trabajador, en el futuro inmediato.

Un éxito de la huelga, que se expresará en un acatamiento respetable y ánimo general con el que salga el movimiento de esta acción, insuflará confianza a sus fuerzas y a los distintos sectores sociales que lo componen; y en la contracara, el gobierno verá achicarse su espacio de maniobra y menguará su confianza ante las clases sociales en general, incluso afectará negativamente su actual cómodo muñequeo entre los distintos sectores de los capitalistas.

Si, por el contrario, la medida de fuerza es un fracaso, debilitará aún más a todos los sectores del movimiento popular y de discriminados en general, se reducirá todavía más su confianza, y desinflará acciones en el futuro inmediato. El gobierno y los capitalistas en general se sentirán a sus anchas y con los pechos henchidos para seguir con su ofensiva como hasta ahora; seguirán apretando la clavija de la explotación y la opresión en general.

Es por esta situación que todos los sectores debemos hacer lo que esté a nuestro alcance con gran entrega y sacrificio de todo tipo para que la huelga sea el peldaño inicial para la recuperación y reorganización del movimiento de los trabajadores y del pueblo en su conjunto. Con un movimiento más fuerte se podrá encarar las luchas en mejores condiciones.

La huelga general viene ganando volumen

En ese contexto, la huelga general viene ganando terreno. Se viene convirtiendo en un canal en el que todos los sectores sociales –los que sufren atropellos, injusticias, la explotación, la discriminación o la opresión en todas sus formas– están encontrando un canal de expresión y manifestación contra el gobierno colorado de Cartes.

El gobierno es consciente de este hecho y se demostró con el recientemente otorgado reajuste salarial de 10%. Luego de decir que no había condición alguna para ningún reajuste, cambió radicalmente y en un abrir y cerrar de ojos reajustó el Salario Mínimo Legal y está lanzando a todos sus ministros a negociar con las centrales sindicales. El objetivo que persigue es desinflar la huelga y si logra desactivarla, aún mejor.

Las centrales sindicales están firmes y aseguran que la huelga es irreversible. Es que los dirigentes son conscientes de que necesitan una huelga que les reposicione en una mejor situación.

Están todas las centrales

Un hecho positivo es que en esta medida de fuerza confluyen las ocho centrales sindicales existentes en nuestro país, sean de la orientación que fueran. Hasta la Central Nacional de Trabajadores (CNT), que venía negándose a convocar, se vio obligada a hacer un Congreso para decidir la convocatoria a la huelga. Esto fue producto de la fuerte presión que llega desde las bases y desde las diversas dirigencias y sectores sociales.

Las reivindicaciones son claras y hacen a problemas sentidos: reajuste salarial de 25% para equiparar a la pérdida acumulada del poder adquisitivo; derogación del aumento del pasaje, que éste vuelva a G. 2000; derogación de la Ley de Alianza Público Privada; por la Libertad Sindical y el fin de la criminalización de las luchas sociales. Esos son los puntos fundamentales, aunque cada sector social que se va acoplando, va levantando sus propias consignas.

Tiene también el apoyo activo de la inmensa mayoría de las organizaciones campesinas, indígenas, barriales, estudiantiles y populares.

Son muchas banderas y en el marco de la huelga general hay que alzarlas todas porque estamos ante una acción que galvaniza todas las reivindicaciones y amalgama todas las banderas.

No hay tarea más importante para todos los sectores sociales y políticos del pueblo trabajador que convertir la huelga general del 26 de marzo en un acontecimiento histórico favorable.

domingo, 1 de diciembre de 2013

Abou, el joven sirio que dejó sus estudios en Suiza para pelear contra Assad/ http://www.clarin.com/mundo/Abou-estudios-Suiza-pelear-Assad_0_1039096550.html

Abou, el joven sirio que dejó sus estudios en Suiza para pelear contra Assad

     Por Daniel Vittar
http://www.clarin.com/mundo/Abou-estudios-Suiza-pelear-Assad_0_1039096550.html

 

Tiene 21 años y es comandante de Brigada del Ejército Libre Sirio, que lucha contra las tropas de Damasco. Su familia huyó al Líbano.

    

Combatiente. Abou Maen, uno de los jefes rebeldes en Siria.

Visita. Abou Maen, combatiente rebelde en Siria, de visita en Buenos Aires.
 
Combatiente. Abou Maen, uno de los jefes rebeldes en Siria.

                                                                                                                    

 


30/11/13 - 20:28
Con sólo 21 años, Abou Maen llegó a comandante de Brigada en el Ejército Libre Sirio (ELS) en Minbej, Aleppo, desde donde intenta derrocar al régimen de Bashar al Assad. Pertenece a una familia acomodada de Damasco, cuyos integrantes tuvieron que huir a Líbano. Apenas comenzó la revuelta popular a comienzos de 2011, los padres lo enviaron a Suiza para protegerlo. Allí estudió Ciencias Políticas. Pero su compromiso social lo llevó de regreso a su país, para combatir a las tropas del dictador sirio. De paso por Buenos Aires, en el marco de una campaña internacional, dialogó con Clarín y dio detalles de la cruda situación en Siria.
 
¿Qué te dijeron tus padres cuando se enteraron que estabas combatiendo?
 
Mi padre me dijo sos un estúpido, no hagas eso. Y mi mamá fue más dramática, con llanto. Pero yo voy a seguir luchando contra este gente hasta el último respiro que tenga. Me da un sentimiento de libertad que me ayuda a seguir.
 
¿Cómo fue tu primer contacto con la guerra
 
La primera vez que fui al frente de batalla fue espontáneo. Tomé un rifle y me fui a combatir. El primer sentimiento que tuve fue de desprotección total porque frente a nosotros había dos aviones bombardeando y tanques disparando. Nosotros estábamos con armas viejas, que no podían matar ni a un ratón porque fallaban constantemente. Mis camaradas me hicieron una sola recomendación: no dispares a menos que sepas que le vas a dar al blanco, porque no teníamos balas suficientes para sostener un combate largo.
 
¿Cómo se organizan internamente para el combate?
 
En Minbej hay un Consejo Popular local creado por la misma gente para poder seguir viviendo. Ahí se organizan todas las actividades. Nosotros fuimos elegidos por el voto de la gente para comandarlo. Como había otras fuerzas en la región que estaban en contra nuestra, e intentaban eliminarnos, decidí crear una brigada armada de seguridad y un comando militar. Ambos responden al Consejo. Pero todo esto lo aprendimos en la práctica, porque no teníamos experiencia política. Cuando empezó no había ningún partido político que centralizara todo. Fue un movimiento de mazas. El único que intentó capitalizar esto fue la Hermandad Musulmana, pero fue repudiada por la gente porque la población no está de acuerdo con sus manejos.
 
Se habla de la crueldad del régimen. ¿Cómo se vive eso en lo cotidiano?
 
En un principio Assad tuvo una táctica muy inteligente. Como vio que en Egipto y Libia las movilizaciones se concentraban en las plazas centrales, hizo cerrar toda la ciudad de Damasco. Solo permitía el ingreso de aquellos que tuvieran identificación de la ciudad. La otra medida que tomó fue encarcelar a todos los jóvenes menores de 30 años en las principales ciudades. Entonces sólo veías a ancianos y niños en la ciudad. Hay que tener en cuenta que el 65% de la población siria es menor de 30 años, y más del 50 % de ellos no tenían trabajo.
 
Y en las calles, ¿cómo actúa?
La crueldad del régimen se vivió desde un principio en las matanzas que cometían en las manifestaciones. No buscaban disuadir a la gente, sino matar a la mayor cantidad posible. Yo vi amigos morir en esas manifestaciones. Te cuento solo un caso de la brutalidad del régimen. Un día organizó una manifestación a favor de Assad, cerca de una universidad. Cerró el lugar con vallas. Ese día había exámenes, pero se cancelaron para llevar a los estudiantes a la manifestación. Un amigo mío intentó saltar las cercas para escaparse, pero lo detuvieron. Lo apuñalaron 16 veces y después fueron a la casa de la familia y le entregaron el cuerpo cortado en varias partes. Le dijeron aquí tienen a su hijo. Otra cosa: los francotiradores disparan especialmente a las mujeres y a los niños, algo realmente enfermo porque vuelve loca a la gente.
 
Se nota mucha fragmentación entre los rebeldes. ¿Qué sucede con los grupos fundamentalistas que están interviniendo?
 
Sí, es un problema, una enorme dificultad. Hay grupos fundamentalistas, de la red Al Qaeda, que intentan permanentemente tomar el poder. Y nosotros realmente no tenemos las armas para poder enfrentarlos. Sólo tenemos el respaldo popular. El problema no es el Islam, sino el extremismo. El Islam es una cultura muy arraigada en la región, y mucha gente ve en el Islám su ideología de igualdad y justicia. El problema es el extremismo.
 
Se dice que reciben apoyo de algunas potencias occidentales ¿De dónde sacan las armas?
 
En un principio se liberaron áreas con armas de caza y bombas molotov. Luego empezamos a conseguirlas del propio régimen, cuando vencíamos a sus tropas. Pero hay que tener en cuenta que muchos militares del Ejército sirio se pasaron a nuestras filas, y lo hicieron con todas las armas que podían conseguir. Aún tenemos ese tipo de armas, que resultan viejas. No tenemos M16 ni nada por el estilo.
 
Hablemos de Hezbollah, el movimiento fundamentalista financiado por Irán que le está dando apoyo a Assad. ¿Fue definitoria su rol para que el régimen retomara territorios?.
 
Definitivamente. La primer batalla que tuvimos con Hezbollah fue en Al Qoseir, que queda entre Homs y el Líbano. Por supuesto para nosotros el Líbano era una vía de escape que nos permitía el acceso al mar. Así podíamos tener alimentos, medicamentos, armas. Como el régimen no podía vencernos, envió a las tropas de Hezbollah. Ahora Hezbollah ya está a la altura de Aleppo, ha cruzado casi todo el país.
 
¿Son tan buenos como dicen?
 
Son muy buenos. Son los mejores. El régimen necesita a Hezbollah porque la mayoría de su Ejercito rompió filas y se unió al Ejercito Libre de Siria. Como ahora no tiene tropas propias, el régimen vació las prisiones y les pagó a los criminales para formar parte de su ejercito.
 
Estados Unidos y las potencia occidentales dicen que no dan un apoyo claro porque el sector rebelde está muy dividido y temen un mal mayor.
 
Hay que ver el contexto regional. Hoy en día Arabia Saudita, Turquía, Jordania, casi todos responden al poder de Estados Unidos. Entonces les preocupa que lo que está ocurriendo en Siria se esparza por la región. Por supuesto que EE.UU. no tiene un lado claro para apoyar. Algunos porque son fundamentalistas. Nosotros, por ejemplo, no queremos su apoyo.
Lo que queremos es democracia. El ejercito libre de siria no es la revolución, es un producto de la revolución y representa a una parte del pueblo. El pueblo está luchando por demandas muy simples: educación para todos, salarios, libertad, libertad de prensa y por supuesto democracia. Quien pueda responder ante estas demandas podrá organizar y dirigir la Nación siria.
 
La izquierda en Latinoamérica apoyó durante mucho tiempo a Assad, así como a otros regímenes autoritarios. ¿Qué opinás?
 
El rol de la izquierda a nivel mundial es muy triste. Hay una revolución frente a ellos y no se dan cuenta. Ven a la clase trabajadora luchar por su futuro y no reaccionan. Dicen 'esto no es una revolución porque según Lenín o Trosky una revolución se hace de esta u otra manera'. Por ejemplo decían que Assad fue elegido democráticamente con el 95 % de los votos. Lo que no decían es que era la única opción, porque no permitía más partidos. Afirmaban que era socialista, pero en realidad el 35% de los bienes en siria son del primo de Assad y el resto es del propio presidente y su familia.
Seguramente escribiremos muchos libres cuando termine esta revolución y no tendrán nada que ver con la izquierda tradicional.

sábado, 30 de noviembre de 2013

El mejor vídeo de la Revolución Siria ¡¡Una lección para el mundo!!




¡Nunca habiamos visto unas manifestaciones llenas de arte, de canciones que cantan los jóvenes con sus tristes voces...Este es el mensaje que quieren mandar los jóvenes de Siria. Nos dicen que no son conspiradores, ni salafistas...son jóvenes que quieren vivir con dignidad, con justicia... Ya han sufrido una dictadura y represión de más de 42 años. Desde Madrid apoyamos al pueblo sirio en su Revolución.
¡Aunque estemos lejos nuestros corazones están con vosotros! ¡Pronto conseguiremos la libertad para nuestra querida Siria!

Un llamado a la solidaridad con el pueblo palestino

BRASIL
Escrito por Soraya Misleh   
Miércoles 27 de Noviembre de 2013
El 29 de noviembre de 1947, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), presidida por el brasileño Oswaldo Aranha, recomendó la división de Palestina en un estado judío y uno árabe, sin consultar a los habitantes del lugar. Esa acción dio las bases para que el movimiento sionista –que pretendía la creación de un estado exclusivamente judío en tierras palestinas– pusiese en marcha un plan deliberado de limpieza étnica.


Iniciado doce días después de la recomendación de la ONU, culminó, según escribe el historiador israelí Ilan Pappé, con la expulsión de 800.000 palestinos de sus tierras y propiedades, y con la destrucción de 531 aldeas.

En 1977, las Naciones Unidas instituirían el 29 de noviembre como el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino. Desde entonces, anualmente, se realizan en esa fecha, en todo el mundo, actividades para recordar la catástrofe (en árabe nakba) que se abatió sobre los palestinos y denunciar que esa población aún espera por justicia, 66 años después. Actualmente, hay –según la Agencia de las Naciones Unidas para Asistencia a los Refugiados Palestinos (UNRWA)– cinco millones de refugiados en campos en un radio de 150 km de distancia de los territorios palestinos.

Esa población –y otros millares dispersos por el mundo– hasta hoy aguarda y lucha por retornar a sus tierras y propiedades –derecho asegurado por la propia ONU en su Resolución 194 del 11 de diciembre de 1948 y reiterado centenas de veces desde entonces. Las negociaciones, intermediadas por los Estados Unidos, entre representantes de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) e Israel nunca garantizaron el cumplimiento de ese derecho legítimo. Por el contrario, son demostraciones claras de que la paz no pasa de retórica. Jamás se presentó una propuesta justa en la mesa de negociaciones.

Oslo y Said
 
Este 2013 se cumplen 20 años de los Acuerdos de Oslo, que algunos palestinos denominan “nueva nakba”. De hecho, no hay nada para conmemorar. En estas dos décadas, según datos divulgados por la Organización de Derechos Humanos, se sumaron otros 7.000 muertos palestinos, 12.000 casas destruidas y 250.000 asentamientos ilegales construidos por Israel en territorio ocupado militarmente por este Estado. Se intensificó la fragmentación de la sociedad palestina y la desmovilización. Y, desde entonces, Israel basó su economía, sobre todo, en el desarrollo y exportación de tecnologías militares.
En los últimos años, Brasil se tornó la puerta de entrada para la industria armamentista israelí, ampliando los acuerdos militares con la potencia que ocupa Palestina. En el momento en que se reabren las negociaciones, con la amenaza de un nuevo “Oslo”, urge fortalecer en el país la campaña de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) a Israel, con el modelo de lo que fue hecho para derribar el apartheid en África del Sur, en los años de 1990.
También este año, se cumplen diez años de la muerte del intelectual palestino Edward Said. Es el momento de homenajear a una de las voces que dedicaron la vida a divulgar la causa palestina, denunciar el pensamiento orientalista –que inventa el código binario basado en el “Oriente” formado por bárbaros y atrasados, en contraposición al “Occidente” civilizado–, así como la tragedia que representó Oslo y el servilismo de los líderes palestinos.

Este 29 de noviembre, el recuerdo de una de sus célebres frases es más que oportuna: “Si uno de nosotros fuera eliminado, otros diez deben venir en su lugar. Esa es la marca genuina de nuestra lucha, y ni la censura ni la simple complicidad cobarde han de apagarla”. Un saludo a la heroica resistencia palestina y un llamado en esta fecha a la comunidad internacional por solidaridad.

Limpieza étnica
 
Ambos llamados son urgentes, frente a la continua limpieza étnica y el apartheid a que están sometidos los palestinos. Así como ocurrió en 1948, existe hoy la amenaza de nuevas expulsiones, esta vez de cerca de 50.000 beduinos palestinos del Naqab (Negev), región al sur de Palestina que en la división de la ONU fue destinada a la constitución del estado judío. Israel todavía no reconoce 35 villas en las que vive esa población, así como no provee ningún servicio básico a esos habitantes y, como consecuencia, 60% de ellos se encuentra por debajo de la línea de pobreza. La pretensión es demoler esas villas, para que den lugar a la especulación inmobiliaria y la colonización de tierras palestinas, con la construcción de nuevos asentamientos o instalaciones militares.

La consolidación de ese proyecto es lo que prevé el Plan Prawer. Aprobado en primera instancia el 24 de junio pasado en el parlamento israelí (Knesset), para ser implementado precisa pasar todavía por dos secciones más. La juventud palestina ha convocado a manifestaciones contra esa ofensiva. Así, realizó grandes protestas el 15 de julio y el 1 de agosto, en toda la Palestina histórica –en las que hubo una dura represión y varias prisiones–, y a las cuales se sumaron ciudadanos de destinos en otros 12 países, incluso en San Pablo, Brasil. Aquí [en San Pablo], el acto fue convocado por el Frente de Defensa del Pueblo Palestino y en él se repartieron a la población 2.000 panfletos explicativos. El punto más alto de la movilización fue su cruce con otra protesta que ocurría por la desaparición del albañil que vivía en la favela de la Rocinha, Amarildo de Souza. Su cuerpo está desaparecido desde el 14 de julio, fecha en la que fue detenido y conducido para interrogatorio y tortura en la llamada Unidad de Policía Pacificadora (UPP), en el lugar donde vivía. La solidaridad mutua reveló la certeza de que la lucha contra los oprimidos no tiene fronteras.

Un nuevo “día de furia” está previsto para el 30 de noviembre. En San Pablo, el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino no pasará en blanco y levantará la bandera contra el Pan Prawer; el Frente de Defensa del Pueblo Palestino organiza una sesión solemne el 29 de noviembre, en el Plenario Juscelino Kubitschek, en la Asamblea Legislativa de San Pablo, a partir de las 19 horas. Y el día 30, el Sindicato de los Metroviarios de San Pablo [subterráneos] realiza en su sede, a las 17 horas, una exhibición de videos y debate.

Convidamos a aquellos y aquellas que luchan por justicia, contra la opresión y el apartheid a sumarse a este movimiento internacionalista, rumbo a una Palestina Libre.

Traducción: Natalia Estrada

Syria Freedom Forever

Rusia; ¿Por qué Putin apoya a Assad?

              

                       
Escrito por I. Razin - POI Rusia   
Martes 26 de Noviembre de 2013
Con la guerra en Siria, Rusia apareció en los principales títulos de los medios al mismo nivel que los EEUU, lo que no había acontecido desde la caída de la URSS. Aunque es evidente la aspiración común de Obama y Putin de “estabilizar la situación” en Siria (es decir, acabar con la revolución), existen diferencias importantes entre sus posiciones. Para comprenderlas, hay que ver las relaciones especiales que tiene Rusia con Siria y la región.
 
Siria y la URSS

Las relaciones especiales entre Rusia y Siria vienen desde la época de la URSS. En la segunda mitad del siglo XX, los partidos burgueses nacionalistas árabes tomaron el poder en varios países de Oriente Medio aprovechando la ola antiimperialista popular. Uno de los más importantes era el Partido del Renacimiento Árabe Socialista (Baath) que tomó el poder en Siria.

Para resolver las contradicciones económicas y sociales más elementales provenientes del carácter semicolonial de las economías y para controlar el movimiento antiimperialista, los regímenes nacionalistas árabes se vieron obligados aplicar las amplias nacionalizaciones. Así se deterioraron bastante sus relaciones con el imperialismo.

El imperialismo respondió con restricciones a negociar con estos países, buscando excluirlos de la división internacional del trabajo, lo que implicaba todas las consecuencias para estas economías capitalistas atrasadas que no representaban, a veces, más que unos elementos económicos dependientes directamente del mercado mundial, sin formar sistemas íntegros de producción. Les faltaba equipamiento y recursos financieros. El imperialismo aplicaba, aunque a su propia manera, la tesis de la Cuarta Internacional que afirma que en los países atrasados las burguesías nacionales están sumisas al imperialismo o no pueden existir.

Las direcciones árabes –apretadas por la presión antiimperialista por debajo, la del imperialismo por encima, el atraso económico y su programa completamente burgués– encontraban la única salida en el acercamiento a la burocracia soviética de la URSS, que podría conceder los recursos económicos necesarios (equipamiento, tecnologías). A cambio, la burocracia soviética recibía de los “gobiernos amigos” árabes “servicios políticos” importantes para negociar mejor con el imperialismo. La burocracia del PCUS tuvo un acuerdo semejante con muchos gobiernos burgueses no árabes. Pero las relaciones más estrechas y largas se formaron con el régimen de Baath sirio.

La URSS participó, a través de sus empresas estatales, en el desarrollo de la industria de gas y petróleo (exploración y mantenimiento de yacimientos), construcción de centrales eléctricas e hidroeléctricas y líneas de transmisión de energía eléctrica, de agricultura (sistemas de irrigación, plantas de fertilizantes), plantas de suministro de agua, ferrocarriles, etc. Es decir, los elementos básicos estructuralmente necesarios para la economía siria.

Vale decir que la mayoría de estos proyectos constituyó para la burocracia soviética pérdidas financieras directas. Fueron inversiones políticas no orientadas a la extracción de lucro sino a mantener los regímenes en su “órbita” para tener mejores condiciones políticas en la disputa con el imperialismo.

Pero son las armas [las] que juegan el papel más importante en las relaciones entre el PCUS y Baath sirio. El costo total del suministro de armas soviéticas a Siria entre las décadas de 1960 y 1980 supera 26.000 millones dólares y la proporción de armas soviéticas en el ejército sirio llegó a 90% (Evseev V.V., Algunos aspectos de la cooperación rusa-siria. Instituto de Medio Oriente, Moscú). Una parte importante de esas armas fue suministrada en forma de crédito y la deuda total de Siria con la URSS llegó casi a 14.000 millones dólares, en 1991.

Pero el significado de esta deuda fue muy diferente al de las deudas capitalistas. El régimen sirio era consciente de que no era obligatorio pagar la “deuda socialista”, pero había que ser un “gobierno progresivo”, es decir, apoyar la política de la burocracia soviética en el mundo. Por su lado, la burocracia soviética era consciente de que si un día el “régimen amigo” dejase ser “amigo” para volver al campo de influencia del imperialismo, tampoco estaría preocupado en pagar la deuda.

En el sentido financiero, la deuda siria a la URSS nunca presupuso grandes intereses o un mecanismo de recaudación y, por eso, no era una “deuda”. Pero detrás de ella estaba la dependencia tecnológica profunda del ejército sirio [respecto] de los estándares de armas soviéticas,lo que presupone la dependencia del mantenimiento de máquinas, suministro de recambios, pertrechos y hasta educación de los oficiales sirios en la URSS. El régimen sirio siempre mantenía alguna relación con el imperialismo pero en una situación en que las fuerzas armadas dependientes de las armas soviéticas eran la institución central del régimen; se puede hablar de una dependencia política estructural.

Las bases navales militares en Latakia y Tartus garantizaron a la URSS la permanencia de su flota en el Mediterráneo (hasta 80 barcos en la frontera con Israel) y fueron el “adorno” de la construcción política de la burocracia. Así, Siria fue la gran apuesta política del PCUS en Oriente Medio.

Siria y Rusia

Rusia heredó este tipo de dependencia del régimen sirio. Pero con la restauración capitalista en la URSS comenzó una crisis económica extremadamente profunda. El dinero para proyectos exteriores acabó. Con la derrota del golpe militar de 1991 se instaló en Rusia un régimen con mayor peso parlamentario, donde las instituciones del ejército y KGB ya no tenían el mismo papel que antes. Por otro lado, el poder fue tomado por el sector más pro-imperialista de la ex-burocracia soviética, encabezado por Yeltsin,cuyo gobierno tenía a agentes abiertos de la CIA en los puestos de consejeros de ministros. En estas condiciones, las relaciones con Siria se redujeron casi hasta cero.

La situación se cambió en los inicios de 2000. Por un lado, en Rusia, sobre la base del agotamiento de las protestas sociales y la derrota de la resistencia en Chechenia, se realizó una revancha política de la burocracia de la KGB (hoy FSB) y del ejército, que siempre agitaron por el “regreso a los aliados históricos”. Apoyándose en gran parte en este sector, se ha instalado el régimen bonapartista de Putin, que, bajo su dirección, ha consolidado políticamente a los oligarcas rusos y la burocracia. Putin ha monopolizado el espacio político legal, expulsando de este a los partidos liberales, agentes directos del imperialismo, y se ha postulado como el único referente para dialogar con el imperialismo en Rusia.

Por otro lado, el imperialismo encabezado por Bush comenzó la política de “guerra contra el terror” y el “nuevo siglo norteamericano”. En este marco, Siria fue indicada como parte del “eje de mal” por su apoyo a Hezbollah y Hamas, y fue sometida a sanciones. Es importante destacar que la derrota de la “guerra contra el terror”, el cambio de la táctica del imperialismo y la ascensión de Obama, aunque relegaron un ataque directo contra Siria, no aflojaron las sanciones sino que las fortalecieron.

Todo esto empujó a los regímenes ruso y sirio [a un acercamiento] por los antiguos vestigios. El “aislamiento” de Siria, que tampoco debe ser sobreestimado, ha creado más oportunidades para la participación de las empresas rusas en la economía siria. Las compañías rusas de petróleo y gas participaron –ahora movidas con el objetivos de la ganancia– en la exploración y extracción de hidrocarburos, construcción de refinerías, de proyectos energéticos (también se pensaba en un proyecto de central nuclear), sistemas de irrigación, ventas de equipamiento para las industrias petrolera y energética, desarrollo de telecomunicaciones (inclusive del sistema GLONASS, análogo ruso del GPS americano). Es decir, actuaron en las viejas ramas tradicionales.

Pero así como en la época de la URSS, estos proyectos económicos eran limitados. Antes de la guerra, con base en las inversiones rusas se producía sólo 22% de electricidad y la participación en la extracción del petróleo nunca superó el récord soviético de 27% (Evseev V.V.).

Un tamaño parecido de participación rusa no es cosa rara en el territorio del ex-URSS. No es poco, pero es insuficiente para condicionar la posición dura del régimen ruso en defensa de Assad. Los proyectos económicos siguen siendo muy secundarios respecto del suministro de armas, donde Putin y Assad tienen una “comprensión mutua” más profunda.

En 2005, Rusia suspendió 10.000 millones de deuda siria (73%) a cambio de nuevos contratos de compra de armas que llegaron, por varios años, hasta 4.000 millones de dólares (Kommersant) (equivalente a un cuarto de las exportaciones de armas rusas, en 2012 [12.000 millones de dólares]), un sexto de todos los contratos discutidos entre Rusia y otros países (25.000 millones) y un quinto de los gastos del gobierno ruso para compra de armas en 2012 (18.000 millones). Con todas las dificultades de comparar los datos se puede afirmar que Siria garantiza, por lo menos, un importante porcentaje para la industria de armas rusa. Según el Instituto Internacional de Pesquisas de Paz de Estocolmo (SIPRI), entre 2007 y 2011 Damasco ha aumentado 7 veces las compras de armas (entre las cuales 72% lo constituyeron las rusas).

En la época de la URSS, el suministro de armas era una inversión política. Ahora, la dependencia tecnológica del ejército sirio con las armas rusas constituye una fuente grande y estable de los ingresos para el complejo de la industria militar (VPK). Esto tiene una importancia especial porque, después de la destrucción masiva de la industria rusa en la década de 1990, el VPK quedó como la última gran industria de alta tecnología, independiente del imperialismo y autosuficiente, y tiene muchas empresas relacionadas con ella (su significado es parecido al de la industria automovilística). VPK emplea de forma directa cerca de 3 millones de personas; es una base de un gran sector de la burocracia y la burguesía ligada al ejército, una base importante del régimen de Putin. En la situación de crisis económica mundial, la estabilidad del VPK influye mucho sobre la estabilidad económica y social en el país y también en la estabilidad interna del régimen.

En 2005-2008, el volumen anual de comercio sirio-ruso creció 10 veces, desde 0,2 hasta 2.000 millones de dólares (A.Kreits, Siria, la apuesta central de Rusia en Oriente Medio, Instituto Francés de Relaciones Exteriores, IFRI, 2010). La totalidad de inversiones rusas en el país llegó a 20.000 millones de dólares (Odnako, recurso ligado al Kremlin). También Assad mantiene la base militar naval rusa, siempre apoyó la guerra de Putin en el Cáucaso, también lo apoyó en la guerra con Georgia. En 2008, durante su visita a Moscú, Assad ha declarado estar dispuesto a cooperar en “todos los proyectos que defenderían la seguridad de Rusia” e, incluso, ha propuesto el territorio sirio para la instalación de los complejos de misiles “Iskander” (lo último fue delicadamente rehusado por Putin, para no perjudicar las relaciones con Israel y EEUU).

¿Por qué Putin apoya Assad?

Obama y Putin coinciden en la necesidad de poner fin a la revolución siria, pero la línea divisoria entre ellos pasa por el régimen sirio. Quien reina ahora en Siria es el régimen dictatorial que controla todo el terreno político y se apoya en un ejército totalmente dependiente de las armas rusas. Cualquier “liberalización política” (un debilitamiento del régimen ampliando las libertades “democrático- burguesas” y, más aún, su derrumbe y sustitución por un régimen parlamentario de los partidos políticos) significa la caída del papel político del ejército y el crecimiento imparable de las posibilidades para el imperialismo de participar directamente en el proceso político en Siria.

Mientras el régimen militar de Assad se mantenga en el poder con sus propios métodos de administrar el Estado, el régimen de Putin tendrá una ventaja que corresponde a la proporción de las armas rusas en el ejército sirio.Pero en el terreno de la “democracia burguesa”, donde la política se resuelve antes que todo por dinero (el terreno más natural y preferido para imperialismo) el régimen de Putin, económicamente débil, está condenado al fracaso político.

Putin es consciente de que el “parlamento democrático” iría a cuestionar, tarde o temprano, las compras de armas rusas y favorecer las de la OTAN. La dependencia estructural del ejército sirio de las armas rusas comenzaría a desaparecer. Ni hablar sobre la base naval militar.

Algo así ya ha acontecido en Libia, donde la sustitución del régimen dictatorial de Gaddafi por el parlamentario se percibe en Rusia como un “adiós” a los contratos de armas. En Siria, la apuesta es mucho mayor. El régimen de Putin recibió tranquilamente la caída de Mubarak –armado por el imperialismo–, quedó más nervioso con la caída de Gaddafi, armado por el imperialismo y por Rusia (ahora parece que sólo por el imperialismo), y está listo a defender con toda energía a Assad, armado casi sólo por Rusia. Para el régimen de Putin se trata de la “pérdida de Siria” como suele decirse en los análisis rusos.

Pero no sólo Siria está cuestionada. La caída de Assad golpeará inevitablemente al régimen de los ayatolás en Irán, con el que Rusia también tiene “relaciones especiales” gracias a su confrontación con el imperialismo. Rusia garantiza el programa nuclear iraní al haber tomado este papel en lugar de las empresas norteamericanas y alemanas que no podían continuar el proyecto por las sanciones imperialistas. Estas mismas razones políticas condicionan los proyectos rusos en el terreno del gas, en Irán. Otra consecuencia importante sería el golpe para los flujos de armas rusas entre Corea del Norte, Irán, Siria, Hezbollah, Hamas, que garantizan también el peso político de Rusia.

En resumen, el régimen dictatorial de Assad es un puesto avanzado de Rusia en Siria, Siria lo es en Oriente Medio, y esta región es una de las más importantes del mundo. Con la caída del régimen de Assad, el régimen de Putin tiene miedo del efecto dominó.

La restauración del capitalismo destruyó el poder económico de Rusia, pero el país ha heredado de la URSS un ejército “casi soviético”, el segundo del mundo. Gracias al tamaño del ejército ruso, VPK y el papel de las armas rusas en el mundo, en especial en Oriente Medio, el peso político de Rusia es mucho mayor que el económico y es un palanca del régimen de Putin en la arena mundial. Este peso político desproporcionado es un fenómeno temporal y tiene una tendencia general a llegar a la correspondencia con el menor peso económico. El derrumbe del régimen de Assad por las masas, o por las manos del imperialismo, empujaría la caída del peso político de Rusia hacia el nivel de su economía de productora de materias primas.

Estas son las posibles consecuencias “exteriores” de la caída de Assad para el régimen de Putin. Pero habría también consecuencias “interiores”. Putin y compañía son conscientes de que la campana de las revoluciones árabes llama también por ellos y la caída de los dictadores provoca entre el pueblo ruso los pensamientos y comentarios correspondientes. Ni hablar sobre los riesgos para la dominación del régimen ruso en el Cáucaso. Además, serían afectados los sectores burocrático-militares claves para el régimen, lo que no le ayuda a mantener un equilibrio interno.

Por eso, el régimen de Putin realiza en Rusia una campaña muy agresiva contra las revoluciones árabes y las llama “conspiraciones de los EEUU” y “destructoras de los países”. El mismo discurso está dirigido contra los humores anti-régimen en la propia Rusia. Respecto de Siria, los canales principales del régimen muestran los clips de la televisión siria y hacen entrevistas con las “esposas rusas” (es un fenómeno en Siria, resultado de décadas de “amistad entre los países”) “testimoniando” en favor de Assad.

Para Obama, el mantenimiento del régimen de Assad en el poder es una cuestión de forma y para Putin es una cosa de principio. La apuesta del imperialismo a la salida del régimen de Assad como un factor que agrava la situación fue categóricamente inconveniente para Putin porque es precisamente la salida de Assad lo que más agravaría la situación del régimen ruso. Es en este contexto que hay que considerar el acuerdo sobre liquidación de armas químicas sirias, lo que fue una victoria política de Putin porque cubrió al régimen de Assad de un ataque del imperialismo.

El imperialismo tiene más variantes para oponerse a la revolución siria pero, al mismo tiempo, más espacio para dudar y cometer errores, y no logra evitar esto (sea Obama con sus “líneas rojas”; Hollande que había declarado la guerra y después fue obligado retroceder, o Cameron que perdió la votación en el parlamento británico).

Las opciones de Putin no son tan amplias y por esto su posición política es más sólida comparada con el “oportunismo” del imperialismo. Por otro lado, cuanto más activo sea el apoyo de Putin a Assad, mayores consecuencias habrá para su posición en el mundo y dentro de Rusia con la caída de este.

Un punto de acuerdo entre el imperialismo y los amigos del régimen sirio serían las “negociaciones con la participación de todas las partes”, incluso del régimen sirio en una u otra forma. Pero esta salida no ha podido concretarse hasta ahora por la fuerza de la revolución siria.

Para que los imperialistas, los dictadores y sus amigos dejen decidir su destino al pueblo sirio, y para que la revolución árabe dé un salto, los rebeldes deben ganar la guerra y derribar a Assad.Ellos ya han hecho mucho para eso pero necesitan dos cosas: armas para ellos y el boicot al régimen sirio.Sin esto, será muy difícil vencer. Todo esto es imposible sin una ayuda internacional de los trabajadores y pueblos de otros países. Es necesario rodear a la revolución siria con la solidaridad y propagandizarla, exigir a los gobiernos romper todas las relaciones con Assad y mandar armas a los rebeldes, sin condiciones.

La victoria de la revolución siria podría tener un significado especial para los rusos porque debilitaría mucho el régimen reaccionario y policiaco de Putin, que quiere el mantenimiento de la dictadura de Assad y el aplastamiento del pueblo sirio para mejor oprimir en su propio país a 5 millones de caucasianos, 11 millones de inmigrantes y, antes que nada, 115 millones de rusos, la fuente y víctima principal de su dominación, y continuar profundizando en Rusia las represión y las reformas bárbaras. La caída de Assad podría convertirse en un gran golpe para la dominación de la reacción en el país.