Escrito por Marcos Margarido |
Lunes 25 de Marzo de 2013 |
![]() De Europa, de América, del norte de Africa, de Medio Oriente y Asia. Uno a uno, los cerca de 250 delegados de organizaciones sindicales, de 32 países, comenzaron a llenar el auditorio de la Bourse du Travail de Saint Denis, un edificio municipal, que alberga a todas las secciones regionales de las centrales sindicales francesas y donde los locales de uso colectivo, son compartidos por las centrales, sindicatos, grupos sindicales y por la comunidad.
Además
de las delegaciones de las entidades organizadoras -Unión Sindical
Solidaires, de Francia, CSP-Conlutas, de Brasil y CGT, del Estado
Español-, estaban presentes, entre otros, representantes del RMT, el
Sindicato de los Transportes, de Inglaterra y uno de los mayores del
país, varios sindicatos de base de Italia, como la Coordinadora de
Luchas No Austerity, la Co.Bas, del Estado Español y la Confederación Sindical Nacional de Indonesia.
Una sola crisis y la necesidad de una respuesta unificada
Los
trabajos fueron abiertos por Desiderio, en nombre de la CGT, que hizo
una presentación de la coyuntura mundial, en particular sobre la crisis
económica del capitalismo, que asola a los pueblos de Europa. Afirmó que
esta es una crisis global, que tiene varias vertientes: la crisis
económica, la crisis social, la crisis ecológica, que están
interconectadas en todo el mundo y que una alimenta a la otra.
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Afirmó,
por último, que “no hay vuelta atrás” y que es posible “cambiar a otro
sistema, sin la intervención del sistema financiero”, a través de la
“redistribución del trabajo y de la riqueza, con la repartición del
trabajo entre todos y la repartición del producto del trabajo y de la
riqueza social entre todos”.
El
debate que se abrió tuvo la participación de todas las delegaciones
presentes, que relataron sus experiencias de lucha, los ataques que los
trabajadores vienen recibiendo de los gobiernos y de los patrones y el
apoyo imprescindible que estos reciben de las burocracias sindicales,
para que la crisis sea pagada por los trabajadores.
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Todas
las intervenciones formaron un cuadro mundial de las luchas entabladas
por los trabajadores, donde una certeza se impuso: a pesar de las
diferencias regionales y de formas de los ataques empleados, la crisis
no sólo es europea o de los países de Medio Oriente y del norte de
Africa; es una crisis mundial, que ataca a todos los trabajadores de
conjunto siendo, por lo tanto, necesaria una respuesta unificada de la
clase obrera, de los campesinos y de los pueblos oprimidos.
Campañas comunes para uma solidaridad práctica
En
el segundo punto del día, Dirceu Travesso (Didí), de la CSP-Conlutas,
explicó que el principal desafío del Encuentro es poner en práctica una
respuesta común a la crisis y a la explotación, no como una sumatoria de
la resistencia a todos los ataques localizados, relatados en el primer
punto, sino como una síntesis, en algunos puntos, que puedan unificar la
acción de todas las organizaciones presentes.
Afirmando
que, en el encuentro, “están, de una forma o de otra, aquellos que
están llevando adelante el combate concreto contra las medidas
imperialistas”, Didí afirmó que, “si no transformamos nuestra discusión
en acción, todo lo que decimos puede convertirse en letra muerta”.
Rechazando
al “viejo sindicalismo de jefes”, dijo que “este proyecto sólo puede
avanzar si fuera discutido con los trabajadores, no sólo entre nosotros,
en una sala cerrada”, y que, a pesar de las diferentes concepciones
sobre la crisis económica, hay un entendimiento de que ella es mundial,
que ataca a todos los pueblos de diferentes maneras y, por eso, “cuando
hablamos de redistribución de la riqueza, debe quedar claro que nosotros
no aceptamos ningún recorte, ningún corte de derechos y de conquistas
sociales. Nosotros no queremos ninguna empresa cerrada, ningún empleo
menos pues, además de la cuestión democrática, además de la necesidad de
recuperar los derechos democráticos perdidos, en el último período,
existe la cuestión de las condiciones de vida, empeoradas en función de
los ataques imperialistas y de la crisis económica”.
En
función de ese diagnóstico, Didí propuso cuatro grandes temas de
campañas, que puedan responder a las necesidades locales expresadas en
el Encuentro. “El primero de ellos, la crisis económica, la crisis
imperialista que todos nosotros estamos sufriendo. Tenemos la dimensión
clara de lo que somos. Lamentablemente, me gustaría poder aquí, y creo
que, a todos ustedes, también les gustaría, discutir una fecha para una
huelga general continental, en Europa, y donde nosotros también
pudiésemos poner de pie, en solidaridad, a América Latina, a Africa, a
Asia y a todos los trabajadores del mundo. Eso es lo que nos gustaría,
pero no tenemos condiciones de hacerlo”. “Pero, podemos, a partir del
movimiento que ya existe por abajo, fortalecer la idea de la necesidad
de una huelga general, a partir de un país, que ponga en marcha este
proceso”.
Como
segundo tema de campaña, Didí destacó la defensa del derecho de
organización, contra la criminalización de los movimientos sociales, que
aumenta cada día, con leyes antisindicales, la persecución de
dirigentes sindicales, la represión a los que luchan, prisiones y
asesinatos.
El
tercer punto que “yo ubicaría, junto con el proceso europeo, es el
proceso que se da en el mundo árabe”. Didí afirmó que existen muchas
diferencias en relación a procesos como el de Siria, que organizaciones,
como la CSP-Conlutas, consideran una lucha progresista, contra una
dictadura, pero que no todos piensan así. “Por eso, les propongo, como
campaña de unidad de todas las organizaciones presentes, la defensa de
la causa palestina, como símbolo de la lucha general contra la
intervención imperialista, contra la militarización, por el derecho a la
autodeterminación de las nacionalidades.”
Por
fin, Didí afirmó que el cuarto gran eje de campaña debería ser la lucha
contra la opresión, que engloba la lucha de los inmigrantes por su
reconocimiento, la lucha de las nacionalidades oprimidas, pero que tiene
en la lucha contra la opressão de género, en la lucha de la mujer
contra la opressão, su aspecto más abrangente.
“Esa
es la idea general que discutimos y nosotros queremos ver cómo
avanzamos para materializarlas en campañas, que puedan ser llevadas por
todos”, afirmó para terminar.
Fue
con esas ideas en la cabeza que los delegados presentes dejaran a la
plenaria, para prepararse para el tercero y último día del Encuentro,
donde serían tomadas las principales resoluciones. Un día arduo, de
mucho trabajo, pero que dejó en todos la impresión del deber cumplido.
Traducción Laura Sánchez
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miércoles, 27 de marzo de 2013
Contra los ataques a los trabajadores, en todo el mundo, nuestra respuesta tiene que ser unificada
Contra los ataques a los trabajadores, en todo el mundo, nuestra respuesta tiene que ser unificada
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